Senado se divide por crisis en Venezuela; PAN y PRI avalan caída de Maduro; MC y Morena rechazan intervención militar

México, 3 de enero.- La crisis política y militar en Venezuela generó una inmediata reacción en el Senado de la República, donde los grupos parlamentarios fijaron posturas encontradas sobre la intervención armada y la detención del presidente Nicolás Maduro.

Desde el Grupo Parlamentario del PAN, en voz de senadores del bloque opositor, se advirtió que el comunicado emitido por la presidenta del Senado respecto a Venezuela refleja únicamente su opinión personal y no la del conjunto de la Cámara alta.

“Puede fijar postura como presidenta, pero no hablar en nombre del Senado de la República, menos aún en un tema que no ha sido discutido en este órgano legislativo”, señalaron legisladores panistas, al remarcar que la Mesa Directiva no ha sido mandatada para pronunciamientos institucionales sobre la situación venezolana.

Por separado, el Grupo Parlamentario del PRI emitió un posicionamiento más duro y celebró la captura de Nicolás Maduro.

Los senadores tricolores calificaron al mandatario venezolano como “dictador y delincuente” y consideraron su caída como “un punto de quiebre en América Latina”.

Afirmaron que en Venezuela se instauró una “narcodictadura terrorista y comunista” responsable —dijeron— de violaciones a derechos humanos, destrucción institucional y represión sistemática contra la oposición.

“Que esto sea una lección para toda la región, para México, porque ningún régimen que pisotea la ley, destruye las instituciones, no respeta la democracia, las libertades y se aferra al poder, es eterno. Más temprano que tarde, cae”, señalaron.

También llamaron a que en Venezuela se concrete una transición pacífica, con restauración del orden y la democracia.

En contraste, el Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano rechazó de manera explícita la intervención militar en territorio venezolano, al considerar que vulnera el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

El partido naranja sostuvo que el uso de la fuerza “no puede ser un instrumento legítimo para enfrentar una crisis política” y recordó que Venezuela arrastra desde hace años una grave crisis política, económica y social, pero que cualquier transformación debe darse a través de “una ruta democrática auténtica”.

“Las intervenciones militares externas no abren caminos de libertad; por el contrario, debilitan la estabilidad regional”, advirtió MC, al tiempo que llamó a la ONU a intervenir diplomáticamente y exhortó a que la política exterior mexicana se conduzca bajo los principios constitucionales de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de controversias.

Desde Morena, el senador Antonino Morales respondió a los posicionamientos opositores, particularmente del PAN, a los que acusó de retomar “retórica intervencionista”.

Calificó como “deleznable” el respaldo del conservadurismo a la intervención en Venezuela y defendió la tradición diplomática mexicana de no injerencia.

“Frente a su condena estéril, proponemos una diplomacia firme que priorice el diálogo, rechace toda opción militar, fortalezca la estabilidad en la región y, sobre todo, la soberanía y autodeterminación de los pueblos”, sostuvo.