México, 10 de agosto.- Las 26 escuelas militarizadas identificadas en el país deberán abandonar este modelo educativo antes del inicio del próximo ciclo escolar o, en caso de negarse a modificar su esquema, podrían ser clausuradas, advirtió el secretario de Educación Pública, Mario Delgado.
Durante la conferencia presidencial, el funcionario informó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) mantiene un proceso de transformación con los gobiernos estatales para que estos planteles dejen atrás los conceptos militares y adopten un modelo basado en valores cívicos, ciudadanos y en el humanismo mexicano.
Delgado fue contundente al señalar que las escuelas militarizadas no están contempladas en ninguna ley como modelo educativo, por lo que las autoridades estatales, responsables de otorgar los reconocimientos de validez oficial de estudios (RVOE), deberán actuar contra aquellas instituciones que se nieguen a realizar los cambios.
“No vamos a tener, como lo dijimos, ninguna escuela militarizada al inicio del siguiente ciclo”, afirmó.
De las 26 escuelas identificadas, explicó el secretario, una ya fue clausurada por el gobierno de Tamaulipas, mientras que las demás se encuentran en proceso de transformación.
La SEP ha establecido comunicación con las autoridades educativas de Aguascalientes, Zacatecas, Nuevo León y Guanajuato, entidades donde se concentraban planteles bajo este esquema.
Delgado aseguró que no existe conflicto con los gobiernos estatales y que hay disposición para modificar tanto la estructura como los contenidos de las escuelas.
El titular de la SEP enfatizó que la transformación de las 26 escuelas no será únicamente un cambio de denominación.
Los planteles tendrán que modificar su currícula, organización y enfoque formativo, para sustituir los conceptos militares por una educación orientada a la formación cívica y ciudadana.
La decisión, añadió, busca mantener las opciones educativas para las y los jóvenes que actualmente acuden a estos planteles, especialmente en aquellos casos donde las escuelas cuentan con reconocimiento dentro de sus comunidades.
“No queremos tampoco dejar sin opciones educativas a las y los jóvenes”, señaló.
Sin embargo, dejó claro que el acompañamiento de las autoridades no significa que se permitirá mantener prácticas asociadas con maltrato o violencia bajo el argumento de una disciplina de carácter militar.
Delgado sostuvo que en algunos casos, detrás de la imagen de disciplina que ofrecen este tipo de instituciones, se han registrado abusos, maltrato y violencia.
Por ello, advirtió que ninguna escuela podrá utilizar un concepto militar para justificar prácticas que vulneren a niñas, niños y adolescentes.
“Ninguna escuela que bajo algún concepto disfrace este tipo de abusos y violencia se va a permitir”, afirmó.
El funcionario insistió en que el objetivo es garantizar que los planteles sean espacios seguros y que la formación de los estudiantes se realice dentro del marco legal.
Delgado también aclaró que la desaparición del modelo de escuelas militarizadas civiles no significa eliminar la educación militar del país.
Precisó que la educación militar corresponde exclusivamente a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y comienza en el nivel medio superior para preparar a quienes posteriormente formarán parte del Ejército Mexicano o de la Guardia Nacional.
La diferencia, explicó, es que las 26 escuelas identificadas no forman parte de ese sistema de educación militar institucional.
El anuncio sobre las escuelas militarizadas ocurrió en el contexto de una política más amplia de la SEP para reforzar la seguridad dentro de los planteles.
Delgado informó que el 7 de septiembre se realizará una Jornada Nacional de Concientización para Erradicar el Abuso Sexual y Cualquier Tipo de Maltrato en las Escuelas.
Los protocolos de prevención y atención, aclaró, son aplicables tanto a escuelas públicas como privadas, principalmente en educación básica, donde el enfoque está dirigido a proteger a niñas y niños.
El secretario señaló que la dependencia está siendo estricta para garantizar que las escuelas no representen una amenaza para los estudiantes.











