México, 25 de marzo.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que detrás de la falta de consenso en torno al dictamen del Plan B en el Senado, incluida la ausencia de senadores del Partido del Trabajo (PT) en comisiones, se encuentran intereses políticos vinculados al impacto electoral de la revocación de mandato.
Al ser cuestionada sobre la postura del PT, la mandataria evitó confrontar directamente y señaló que serán los propios legisladores quienes deberán explicar su actuación.
No obstante, dejó claro que el debate se ha desviado hacia especulaciones políticas.
Sheinbaum criticó que en los últimos días la discusión pública y legislativa se haya centrado en cómo afectaría la revocación de mandato a los resultados electorales de 2027, particularmente por la posibilidad de que coincida con los comicios intermedios.
Según explicó, algunos partidos consideran que la inclusión de este ejercicio podría beneficiar a Morena por la presencia de la presidenta en la boleta, mientras que otros temen una eventual reducción en su propia votación.
“Hay quien piensa que se van a reducir sus votos… esa es la verdad”, sostuvo.
En ese contexto, la presidenta acusó al Partido Acción Nacional (PAN), al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a Movimiento Ciudadano de oponerse sistemáticamente a la propuesta, no por razones técnicas sino por su origen.
Aseguró que no existen argumentos sólidos contra la revocación, sino una lógica de competencia electoral anticipada.
Sin mencionar directamente al PT, Sheinbaum dejó entrever que las reservas podrían extenderse incluso dentro del bloque afín, precisamente por el mismo cálculo: el posible efecto de la revocación en la distribución de votos.
Incluso planteó que esta podría ser una de las razones detrás de la ausencia de sus legisladores en la discusión en comisiones.
La mandataria rechazó que la revocación de mandato deba interpretarse como una ventaja electoral para su partido.
Afirmó que, de realizarse, no habría campañas partidistas ni uso de recursos propagandísticos más allá de informar a la ciudadanía.
Además, reiteró que su propuesta es flexible: no obliga a realizar el ejercicio, sino que abre la posibilidad de que se lleve a cabo, incluso coincidiendo con 2027 por razones de eficiencia presupuestaria.
Pese a la controversia, Sheinbaum subrayó que el eje principal de su iniciativa no es la revocación, sino la reducción de privilegios en el gasto público para redirigir recursos a servicios básicos.
Sin embargo, dejó claro que el debate político ha quedado atrapado en la disputa electoral.











