
Lázaro Cárdenas, Michoacán, 11 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum, reiteró que, aunque México mantiene una relación de coordinación y colaboración con Estados Unidos en materia de seguridad, la soberanía y la independencia nacional no están en negociación, especialmente frente a los desafíos de la violencia y el tráfico de drogas.
Durante un evento de Programas para el Bienestar en el puerto de Lázaro Cárdenas, la mandataria subrayó que la relación bilateral con el gobierno estadounidense debe basarse en el respeto mutuo y la corresponsabilidad, no en la subordinación.
“Con Estados Unidos hay que colaborar y coordinarnos, porque somos vecinos, pero hay algo que no se negocia y esa es la soberanía, esa es la independencia de la patria”, afirmó.
Sheinbaum destacó que más violencia no es la solución, y que la estrategia de seguridad de su gobierno se basa en un enfoque integral que atiende las causas estructurales de la delincuencia, al tiempo que combate la impunidad.
En ese sentido, informó que desde el inicio de su administración los homicidios han disminuido 40 por ciento a nivel nacional, resultado —dijo— de una política que combina desarrollo social, fortalecimiento institucional y acción coordinada de las fuerzas de seguridad.
La presidenta señaló que el combate al narcotráfico debe entenderse como un problema compartido con Estados Unidos, particularmente en lo que respecta al consumo de drogas.
Detalló que, gracias a las acciones emprendidas por México, el cruce de fentanilo hacia territorio estadounidense se ha reducido a la mitad, pero insistió en que el gobierno norteamericano también debe asumir su responsabilidad para disminuir la demanda.
“Ellos tienen que trabajar para reducir el consumo y acercarse a sus jóvenes; es un trabajo conjunto de atención a las causas”, enfatizó.
Ante los señalamientos que desde el exterior buscan vincular a México únicamente con la violencia, Sheinbaum defendió la política de bienestar como un pilar central para la pacificación del país.
Recordó que su administración destina un billón de pesos a los Programas para el Bienestar, recursos que llegan de manera directa a la población sin intermediarios ni condicionamientos políticos, como un derecho constitucional.
En el caso de Michoacán, reconoció los retos en materia de inseguridad, pero aseguró que el Plan de Paz y Justicia para el estado ya está en marcha, con acciones que incluyen apoyos al campo, créditos productivos, ampliación de Sembrando Vida, fortalecimiento de la infraestructura, becas educativas, más hospitales y viviendas, así como una estrategia de seguridad reforzada.
“Ni un joven debe ver en la delincuencia una opción de vida; la delincuencia es cárcel y muerte”, advirtió.
La jefa del Ejecutivo federal también envió un mensaje a las y los mexicanos que viven en Estados Unidos, a quienes calificó como héroes y heroínas de la patria, por sostener a sus familias y preservar la cultura mexicana más allá de la frontera.
Reiteró que su gobierno los respalda y los defiende, sin que ello implique renunciar a la dignidad nacional.
Finalmente, Sheinbaum fue contundente al fijar la postura de su gobierno frente a Washington:
“Nos coordinamos, colaboramos, pero nunca nos subordinamos. La independencia y la soberanía de México no se negocian”.










