Ecatepec, 16 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la estrategia de seguridad y cooperación bilateral con Estados Unidos al asegurar que los resultados “son contundentes” y están respaldados por datos oficiales del propio gobierno estadounidense, en particular del Departamento de Estado y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Durante su mensaje, la mandataria subrayó tres indicadores centrales que, afirmó, demuestran que la coordinación entre ambos países está funcionando, luego de que el Departamento de Estado calificara como “inaceptable” un avance gradual en materia de seguridad fronteriza.
El primer resultado, destacó Sheinbaum, es la reducción del 50 por ciento en las incautaciones de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos entre 2024 y 2025, de acuerdo con datos de la CBP.
Explicó que esta caída no obedece a una menor vigilancia estadounidense, sino a un incremento de las incautaciones en territorio mexicano. “Si aquí incautamos droga, llega menos droga a Estados Unidos”, sostuvo.
Como segundo punto, la presidenta informó que en México se han asegurado cerca de 320 toneladas de diversas drogas, entre ellas fentanilo, cocaína y metanfetaminas, de las cuales 51 toneladas fueron incautadas en operaciones marítimas, principalmente por la Secretaría de Marina.
El tercer indicador que resaltó fue la disminución del 40 por ciento en los homicidios dolosos a nivel nacional, desde el inicio de su administración hasta diciembre de 2025.
Sheinbaum afirmó que esta reducción es una prueba directa de que la estrategia de seguridad está dando resultados. “Si no estuviera funcionando, no tendríamos esta disminución”, enfatizó.
Más allá de las cifras, la presidenta colocó el debate en un plano político y diplomático al insistir en dos conceptos que, dijo, deben regir la relación bilateral en materia de seguridad: respeto mutuo y responsabilidad compartida.
En ese contexto, señaló que Estados Unidos debe asumir su parte del problema, particularmente en tres frentes: la reducción del consumo de drogas, el combate al tráfico de armas hacia México y la persecución de la distribución y el lavado de dinero en su propio territorio.
Como ejemplo del flujo ilegal de armamento, Sheinbaum mencionó el reciente aseguramiento en Tijuana, Baja California, de 21 armas largas y 30 armas cortas que provenían de Estados Unidos.
Recordó además que el Departamento de Justicia reconoció que 75 por ciento de las armas incautadas en México —alrededor de 21 mil en el periodo reciente— tienen origen estadounidense.
La mandataria destacó el trabajo permanente del Gabinete de Seguridad federal —integrado por la Secretaría de Seguridad, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Marina— así como la coordinación con gobiernos estatales, como el del Estado de México, para reducir la incidencia delictiva.
Añadió que México ha continuado con extradiciones y el envío de delincuentes de alto impacto a Estados Unidos como parte de la cooperación bilateral.
Cuestionada sobre por qué el Departamento de Estado considera insuficientes los avances, Sheinbaum respondió que desconoce el motivo de ese señalamiento, pero insistió en que los resultados son verificables y que habrá más en el futuro.
No obstante, dejó claro que cualquier esfuerzo conjunto debe darse con respeto a las soberanías nacionales.
“Vamos a seguir colaborando y coordinándonos, pero ellos también tienen que hacer su parte”, concluyó, al reiterar que el combate al narcotráfico no puede recaer únicamente del lado mexicano mientras persistan el alto consumo de drogas y el tráfico de armas desde Estados Unidos.









