Sheinbaum defiende la reforma judicial: “No hay los privilegios que había antes”

México, 8 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum utilizó este martes una comparación entre las condiciones económicas de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) antes y después de la reforma judicial para defender los cambios impulsados por su gobierno.

El planteamiento surgió a partir de una pregunta sobre el rezago heredado del Poder Judicial, incluidos asuntos que permanecieron pendientes durante más de una década, y sobre si los resultados actuales comienzan a respaldar la reforma frente a las críticas que advertían sobre un eventual debilitamiento de la Suprema Corte.

La pregunta también puso sobre la mesa una de las principales promesas asociadas con la transformación del Poder Judicial: eliminar privilegios de los altos funcionarios sin eliminar los derechos laborales de los trabajadores.

Sheinbaum respondió mostrando una tabla comparativa que, según explicó, había sido presentada anteriormente por el gobierno para contrastar las remuneraciones y prestaciones de los ministros anteriores con las de los actuales.

La presidenta señaló que un ministro anteriormente recibía un sueldo de 297 mil 403 pesos, mientras que actualmente el monto es de 186 mil 485 pesos brutos.

Sheinbaum aclaró que de esta última cantidad todavía se descuentan impuestos, aportaciones para el retiro y las correspondientes al ISSSTE.

También destacó una reducción en otras prestaciones.

El aguinaldo, que anteriormente equivalía a 40 días y representaba alrededor de 584 mil pesos, pasó —según los datos mostrados por la presidenta— a aproximadamente 376 mil pesos.

La prima vacacional también disminuyó.

Pero el contraste que Sheinbaum enfatizó no se limitó al salario. Su argumento se centró particularmente en una serie de prestaciones y beneficios adicionales que, de acuerdo con su exposición, fueron eliminados o reducidos.

Entre los beneficios que la presidenta señaló como eliminados se encuentran los gastos de alimentación en restaurantes, que anteriormente representaban alrededor de 58 mil 470 pesos.

También cuestionó el llamado pago por riesgo, que, según expuso, representaba 639 mil 917 pesos anuales para cada ministro.

“¿Qué riesgo?”, cuestionó Sheinbaum durante su explicación, utilizando el dato para subrayar lo que considera uno de los privilegios que fueron eliminados con la nueva estructura.

También mencionó que los ministros actuales ya no cuentan con apoyos para medicamentos, que anteriormente representaban alrededor de 237 mil pesos, ni con determinados estímulos asociados a la antigüedad.

Otros conceptos, como el pago por defunción y el seguro de vida institucional, fueron reducidos.

En materia de seguros, la presidenta destacó particularmente el cambio en el seguro de gastos médicos mayores, cuyo costo previo presentó en 30 millones de pesos en pólizas, mientras que actualmente los ministros ya no cuentan con esa prestación bajo el esquema anterior.

También señaló la desaparición del seguro de separación individual, que ubicó en 20 millones de pesosbajo el esquema previo.

La comparación, sin embargo, no significa que todas las prestaciones hayan desaparecido.

Sheinbaum reconoció que los ministros actuales todavía cuentan con vehículos blindados y apoyo para gasolina.

También explicó que disponen de servicio de escoltas del Servicio de Protección Federal y que, cuando corresponde este tipo de apoyo, existe una compensación adicional para los elementos asignados.

En contraste, señaló que ya no cuentan con apoyo para autopistas.

La presidenta también destacó que algunos seguros voluntarios para automóviles y vivienda deben ser cubiertos directamente por los propios funcionarios.

Otro de los cambios señalados por Sheinbaum corresponde al área de atención a ministros.

Según explicó, anteriormente esta estructura podía encargarse de una variedad mucho más amplia de gestiones, como reservaciones en restaurantes, trámites de licencias, visas y otras solicitudes personales.

Actualmente, afirmó, el área está limitada a apoyos institucionales.

También se redujeron los gastos relacionados con viajes: los gastos de avión y hospedaje quedaron, según la comparación presentada, en aproximadamente la mitad de lo que representaban anteriormente.

La presidenta agregó que los ministros actuales tampoco tienen acceso a salones especiales en los aeropuertos.

En materia tecnológica, señaló que actualmente se contempla una computadora portátil y que el esquema de telefonía celular también es diferente.

Sheinbaum puso como ejemplo su propia situación para remarcar la idea de que los funcionarios deben asumir determinados gastos que anteriormente eran cubiertos mediante prestaciones institucionales.

Más allá de las cifras individuales, la exposición de Sheinbaum busca responder a una de las críticas centrales contra la reforma judicial: la posibilidad de que la transformación del Poder Judicial implicara un deterioro de sus condiciones institucionales.

La presidenta plantea el problema desde otra perspectiva.

Hacia el final de su explicación, la presidenta resumió su argumento señalando que los ministros actuales reciben más de la mitad menos en comparación con los ministros anteriores, en referencia al conjunto de percepciones y beneficios que estaba contrastando.