Sheinbaum marca distancia de agresión a Alessandra Rojo de la Vega; gobierno no debe hacer “show” con ordenamiento del ambulantaje

México, 16 de febrero.- La presidenta Claudia Sheinbaum evitó fijar una postura directa sobre la agresión que sufrió Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, durante un operativo de reordenamiento del comercio ambulante en la zona de San Cosme, y subrayó que este tipo de acciones de gobierno no deben convertirse en espectáculos mediáticos.

“Cada quien que saque sus conclusiones. Hay muchos videos ahí en las redes, no voy a opinar sobre el tema”, declaró la mandataria, al deslindarse del análisis puntual del caso y de la actuación de la alcaldesa.

Sin embargo, Sheinbaum aprovechó el tema para enviar un mensaje político contundente: el ejercicio de gobierno, particularmente en el ordenamiento del comercio en vía pública, debe basarse en el diálogo, la planeación y la comunicación, y no en operativos que busquen exposición en redes sociales.

La presidenta recordó que a lo largo de su trayectoria como funcionaria ha enfrentado procesos complejos de ordenamiento del comercio informal, tanto como secretaria de Medio Ambiente, jefa delegacional y posteriormente como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, especialmente en zonas de alta conflictividad.

“Siempre hay complicaciones en el ordenamiento del comercio, pero no se hace show de eso. Se trabaja, se hacen mesas de trabajo, se hace diálogo”, enfatizó.

Sheinbaum sostuvo que la política y el ejercicio de gobierno deben estar guiados por una visión clara y por la acción institucional, no por operativos mediáticos que escalen conflictos sociales innecesariamente.

En su posicionamiento, la mandataria federal también llamó a evitar la estigmatización del comercio en vía pública, al recordar que detrás de esta actividad hay familias que durante años han encontrado en ella su forma de subsistencia.

Reconoció que no es viable mantener calles completamente ocupadas por el comercio informal, pero insistió en que el ordenamiento debe realizarse mediante acuerdos, mesas de trabajo y alternativas reales, como plazas comerciales o esquemas de reubicación.

“Hay que ordenarse, pero trabajando con la gente”, afirmó, al advertir que convertir estos procesos en operativos visibles y confrontativos sólo profundiza tensiones sociales.

Sheinbaum añadió que muchos comerciantes ambulantes son víctimas de extorsión y, en algunos casos, su necesidad de trabajar ha sido utilizada como instrumento de manipulación por actores políticos o incluso como fuente de ingresos para el crimen organizado.

Señaló que retirar a estas personas de la informalidad también impacta en las economías criminales que operan en distintas alcaldías, aunque aclaró que no se debe generalizar ni criminalizar al sector.

“Si hay colusión con la delincuencia, se debe actuar conforme a la ley, pero eso no justifica operativos con violencia o con fines mediáticos”, puntualizó.

La presidenta recordó que en la Ciudad de México el comercio en vía pública está regulado, existe un padrón y los comerciantes pagan derechos por ocupar espacios, por lo que el ordenamiento debe hacerse conforme a la ley y con coordinación entre alcaldías y los distintos órdenes de gobierno.

Finalmente, Sheinbaum reiteró que el combate a delitos como la extorsión debe ir acompañado de políticas públicas de formalización y apoyo económico, pero siempre privilegiando el diálogo