México, 26 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum minimizó el impacto del paro de transportistas de carga convocado para este lunes y sostuvo que la inconformidad se concentra en un sector reducido de empresas, luego de que el gobierno federal modificó un estímulo fiscal relacionado con el pago de peajes en carreteras.
La mandataria aseguró que la mayoría de los transportistas ha manifestado que no tiene problemas con el ajuste y anunció que representantes del sector se reunirían a las 11:00 horas con las secretarías de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de Gobernación para explicar sus motivos y atender sus planteamientos.
“Es un sector muy pequeñito por una modificación que se hizo en la Ley de Ingresos”, afirmó Sheinbaum, al señalar que la administración federal consideró excesivo el beneficio fiscal que recibían determinadas empresas de autotransporte.
La presidenta defendió la decisión de revisar el estímulo, aunque reconoció la necesidad de escuchar a los inconformes y pidió que Hacienda explicara las razones técnicas de la modificación, así como sus alcances para el sector.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, explicó que el cambio no elimina los apoyos fiscales al autotransporte, sino que busca limitar uno de los beneficios que, de acuerdo con la dependencia, creció de manera considerable durante los últimos años y generó un impacto relevante en las finanzas públicas.
El funcionario destacó que el transporte de carga es estratégico para la economía nacional, debido a su influencia en los costos de distribución de mercancías y, por tanto, en la formación de precios de numerosos productos y servicios. Por ello, aseguró que el gobierno continuará respaldando a la actividad.
El punto de controversia se encuentra en el tratamiento fiscal de los peajes. Amador detalló que las empresas pueden deducir el pago de las casetas como un costo de operación, pero desde 2002 se estableció un beneficio adicional que permite acreditar esos gastos contra el Impuesto sobre la Renta (ISR).
Según el secretario, con el paso del tiempo el aprovechamiento de este mecanismo creció hasta representar 0.4 por ciento del producto interno bruto en 2019. Posteriormente, se establecieron límites al estímulo para determinadas empresas, aunque Hacienda sostiene que el beneficio volvió a aumentar de manera importante.
De acuerdo con las cifras presentadas por el funcionario, el estímulo fiscal para el autotransporte se estima en 13 mil 900 millones de pesos para 2026.
La modificación propuesta consiste en mantener el beneficio para las empresas con ingresos de hasta 250 millones de pesos, mientras que aquellas que superen ese umbral dejarían de recibirlo bajo las condiciones actuales.
El ajuste representaría ingresos adicionales por 4 mil 500 millones de pesos para las finanzas públicas en el ejercicio fiscal de 2027.
Amador precisó que, de las 2 mil 580 empresas que tributan bajo esta modalidad, únicamente 170 perderían el beneficio, equivalente a alrededor de 6 por ciento del total. En contraste, el 94 por ciento restante conservaría el estímulo, incluidos transportistas que trabajan bajo la figura conocida como “hombre-camión”.
El secretario señaló que el beneficio promedio por contribuyente asciende a 26 millones de pesos, argumento con el que Hacienda busca dimensionar la concentración del apoyo en un número reducido de empresas.
Además, indicó que el autotransporte recibe otros incentivos fiscales, entre ellos los relacionados con el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) aplicado al diésel. En conjunto, sostuvo, los apoyos al sector ascendieron a cerca de 115 mil millones de pesos durante 2025.
El gobierno federal plantea que la revisión permitirá equilibrar los apoyos a la actividad con la necesidad de fortalecer los ingresos públicos, sin retirar los beneficios a la mayoría de las empresas.
Sin embargo, el alcance real de la inconformidad y sus posibles consecuencias para la operación del transporte de carga deberán conocerse a partir de los argumentos que presenten los convocantes del paro y de los acuerdos que, en su caso, alcancen con las autoridades durante la reunión programada.
El encuentro entre transportistas, Hacienda y Gobernación será clave para determinar si las explicaciones del gobierno y los mecanismos de diálogo resultan suficientes para atender las preocupaciones del sector, cuya actividad es fundamental para el traslado de alimentos, mercancías, insumos industriales y otros productos en el país.











