Sheinbaum no cuestiona a Ayuso, pero sí a quienes la arroparon en México

México, 6 de mayo.- La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura sobre la visita a México de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y la convirtió en un tema de contraste político interno: más que cuestionar su presencia, la mandataria puso el foco en los actores de oposición que la recibieron y, según dijo, comparten su visión ideológica.

Durante su conferencia, Sheinbaum dejó claro que México es un país abierto y que cualquier figura internacional puede ingresar y expresarse libremente. 

“Tiene derecho a venir, a hablar, a dar conferencias”, sostuvo. Sin embargo, subrayó que esa apertura no excluye el debate sobre las posturas que representa Ayuso ni sobre los vínculos políticos que establece en el país.

El ángulo central de la declaración presidencial no fue la visita en sí, sino su lectura como un intento de posicionar en México una agenda conservadora internacional. 

Sheinbaum caracterizó a la presidenta madrileña como una figura de la “derecha, derecha, derecha” española, crítica de los programas sociales y promotora de una visión histórica que reivindica la figura de Hernán Cortés.

En ese sentido, la mandataria cuestionó que alcaldes, gobernadores y dirigentes de oposición hayan difundido encuentros con Ayuso, interpretándolo como una señal de afinidad ideológica. 

“¿Qué quiere decir? Pues que piensan como ella”, afirmó, al vincular esas posturas con una narrativa que, según su gobierno, responsabiliza a los sectores más pobres de su condición y rechaza la política de bienestar.

Sheinbaum contrastó esa visión con lo que definió como el proyecto mayoritario en México, respaldado —aseguró— por alrededor del 70% de la población, basado en programas sociales y en una reinterpretación crítica del pasado colonial. 

Para reforzar este punto, adelantó la difusión de un documento histórico atribuido a Carlos I de España(Carlos V), en el que se describen abusos cometidos durante la conquista, incluyendo episodios como la matanza de Cholula.

La presidenta también vinculó el tema con declaraciones recientes de Donald Trump, a quien acusó de mantener una política con “tintes injerencistas” bajo el argumento de combatir el narcotráfico y el terrorismo.