México, 12 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las plataformas digitales tienen la principal responsabilidad de garantizar espacios seguros para niñas, niños y jóvenes, al considerar que no puede equipararse la obligación de las grandes empresas tecnológicas con la de las familias y las escuelas.
En respuesta a preguntas sobre la propuesta de regulación y la posibilidad de incorporar las opiniones de los jóvenes al decreto, la mandataria anunció que realizará una conversación en vivo a través de redes sociales para escuchar sus planteamientos.
Indicó que el ejercicio se llevaría a cabo este martes, aunque precisó que el horario se daría a conocer posteriormente.
Sheinbaum señaló que el decreto está previsto para publicarse el miércoles, por lo que el gobierno sostendrá conversaciones con las plataformas digitales durante este lunes y martes, con la expectativa de alcanzar algún acuerdo antes de que se concrete la publicación.
El punto central de la propuesta, explicó, es establecer que las empresas tecnológicas deben asumir obligaciones para impedir que niñas, niños y adolescentes accedan sin filtros a contenidos relacionados con la violencia, el abuso sexual y otros materiales que pueden representar riesgos para su integridad.
“No se puede decir igual, no es lo mismo la responsabilidad de una empresa monopólica, mundial”, sostuvo la presidenta al establecer una diferencia entre las obligaciones de las compañías que administran las plataformas y las tareas de acompañamiento que corresponden a las familias.
La mandataria insistió en que las empresas deben implementar medidas de protección para evitar que sus servicios se conviertan en espacios donde los menores estén expuestos a contenidos dañinos sin mecanismos adecuados de prevención.
Al ser cuestionada sobre cómo se distribuirán las responsabilidades entre las empresas tecnológicas, los padres de familia y los entornos escolares, Sheinbaum sostuvo que la obligación principal recae en las plataformas digitales.
Explicó que el gobierno también busca involucrar a las familias mediante materiales de orientación, como las guías y el programa ABC de las emociones, además de promover la participación de la comunidad educativa en la prevención de riesgos para niñas, niños y adolescentes.
Sin embargo, subrayó que estas acciones no sustituyen las obligaciones de las compañías que ofrecen los servicios digitales, debido a su capacidad para establecer filtros y medidas de seguridad dentro de sus propias plataformas.
La discusión se desarrolla mientras el gobierno federal mantiene conversaciones con las empresas para explorar posibles acuerdos antes de la publicación del decreto.











