México, 21 de julio.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien retomó un informe en el que se afirma que presuntos agentes de inteligencia rusos operan en México bajo cobertura diplomática.
La mandataria sostuvo que el gobierno mexicano aplica exactamente los mismos protocolos de seguridad y acreditación para el personal diplomático de todos los países, descartando que exista un trato especial o un conflicto bilateral derivado de ese tema.
El pronunciamiento cobra relevancia porque ocurre en medio de una nueva escalada de señalamientos provenientes de funcionarios estadounidenses sobre seguridad, crimen organizado y presuntos vínculos de autoridades mexicanas con actividades ilícitas, en un contexto de alta sensibilidad en la relación bilateral.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que, cuando una embajada solicita la acreditación de personas vinculadas con áreas de seguridad o inteligencia, el procedimiento se realiza conforme a los mecanismos establecidos por la Secretaría de Relaciones Exteriores y es exactamente el mismo para cualquier nación.
“Para cualquier otro país, igual que para Estados Unidos, si hay una persona vinculada a seguridad de otro país que la embajada solicita, se hace el mismo procedimiento”, afirmó.
Incluso adelantó que solicitará a la Cancillería informar si es posible dar a conocer, de manera general, algunas de las nacionalidades involucradas en este tipo de acreditaciones.
La mandataria subrayó que este proceso administrativo “no tiene nada que ver con un asunto internacional, ni mucho menos”, sino que forma parte de los protocolos habituales que México aplica con todos los gobiernos extranjeros.
Cuestionada sobre las nuevas declaraciones de la Administración para el Control de Drogas (DEA), cuyos funcionarios volvieron a mencionar presuntos casos de corrupción de autoridades mexicanas relacionados con el caso de Ismael “El Mayo” Zambada, Sheinbaum evitó entrar en confrontación directa, pero pidió que las agencias estadounidenses también rindan cuentas sobre sus propios integrantes.
“Ellos que expliquen”, respondió.
Como ejemplo, recordó el caso de un funcionario de la propia DEA que fue señalado por presuntos vínculos con integrantes del crimen organizado.
“¿Qué pasó con esta persona que estaba en México, que lo acusaron de andar en fiestas con narcos de la DEA?”, cuestionó la presidenta, al señalar que también existen episodios que deben ser aclarados por las autoridades estadounidenses.
Sheinbaum reiteró que México mantiene una coordinación permanente con Estados Unidos en materia de seguridad, particularmente para combatir el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, pero insistió en que la colaboración debe ser recíproca.
“Nostros hacemos nuestro trabajo para pacificar al país y colaboramos y nos coordinamos con Estados Unidos para evitar que llegue droga a los Estados Unidos, hasta por razones humanitarias”, afirmó.
Sin embargo, recordó que México también exige resultados concretos del lado estadounidense para frenar el flujo ilegal de armas que fortalece a los grupos criminales.
“Igual pedimos que ellos eviten que lleguen armas a México y cada quien debe hacer su trabajo”, sostuvo.
La presidenta cerró su respuesta con un mensaje dirigido al gobierno estadounidense, al señalar que ese país enfrenta retos internos que también debe atender.
“Ellos tienen mucho trabajo que hacer en Estados Unidos, muchísimo, muchísimo”, concluyó.











