México, 12 de octubre.- El huracán Simón mantiene en alerta a las autoridades de Protección Civil del Pacífico mexicano, particularmente en Sinaloa y Nayarit, donde se pronostican lluvias intensas, oleaje peligroso y posibles afectaciones por el acercamiento del fenómeno meteorológico, que podría aproximarse a Mazatlán durante la medianoche del jueves como categoría 1.
Durante el reporte presentado ante la presidenta Claudia Sheinbaum, el coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Fabián Vázquez, informó que Simón alcanzó la categoría 3, con vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y rachas de hasta 220 kilómetros por hora, mientras su centro se encontraba a unos 75 u 80 kilómetros de la costa de Jalisco.
Aunque el ciclón comenzó a alejarse gradualmente de la costa, sus bandas nubosas continuaron transportando humedad desde el océano Pacífico hacia el interior del país.
El pronóstico contempla una disminución de las lluvias en la región de Jalisco durante la jornada, pero advierte que las precipitaciones volverán a intensificarse conforme el sistema avance hacia el norte.
Vázquez explicó que Simón se formó al sur de Guerrero y ha recorrido buena parte del litoral del Pacífico, con precipitaciones extraordinarias.
Acapulco registró 391 milímetros de lluvia en 24 horas el pasado 8 de octubre, un récord para ese periodo, mientras que en Colima se reportaron registros cercanos a los 500 milímetros. En Manzanillo se acumularon 155 milímetros.
De acuerdo con la trayectoria prevista, el huracán continuará debilitándose: durante el lunes podría descender a categoría 2 y para el martes al mediodía se esperaba que alcanzara la categoría 1 cerca de las Islas Marías.
Sin embargo, el debilitamiento no elimina los riesgos, pues el sistema podría aproximarse a Mazatlán con rachas de viento de hasta 160 kilómetros por hora.
El SMN pronosticó lluvias de entre 75 y 150 milímetros, especialmente en el sur de Sinaloa y el norte de Nayarit, además de oleaje que podría resultar destructivo en las zonas costeras.
Ante este escenario, las autoridades pidieron a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales, atender las indicaciones de Protección Civil y evitar acercarse a las playas mientras persistan las condiciones adversas.
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, informó que desde la base naval de Puerto Vallarta se mantenía comunicación con los gobiernos de Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit y Sinaloa.
También anunció que se trasladaría a Mazatlán para reforzar las acciones preventivas ante la posible aproximación del ciclón.
Como parte de la respuesta federal, se activaron el Plan DN-III-E de la Secretaría de la Defensa Nacional y el Plan Marina en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.
La Comisión Federal de Electricidad reportó el restablecimiento total del suministro eléctrico afectado en esas entidades, mientras que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes atendía derrumbes y caída de materiales en carreteras.
En el balance preliminar, Protección Civil reportó saldo blanco en Michoacán, Colima y Jalisco, mientras que en Guerrero se confirmó la muerte de una persona adulta mayor de 71 años, quien falleció por el colapso de una barda en Chilpancingo.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, informó sobre vehículos y comercios inundados, viviendas afectadas y daños en distintas regiones, entre ellas Acapulco, Chilpancingo, Costa Grande y La Montaña.
También reportó deslizamientos, árboles caídos, daños en 16 postes de electricidad, siete bardas y dos socavones.
Las brigadas continuaban con labores de limpieza, desazolve, reapertura de caminos y entrega de alimentos.
En Colima, la gobernadora Indira Vizcaíno detalló que las lluvias e inundaciones afectaron al menos 71 viviendas y 35 comercios, además de provocar daños menores en carreteras, escuelas y unidades médicas.
Aunque no se reportaron víctimas, lesionados ni desaparecidos, las autoridades habilitaron 10 refugios temporales en los que se registraron 177 personas para mantenerse fuera de zonas de riesgo.
La contingencia también se extendió a Baja California por el paso del huracán Rachel, que provocó mayores afectaciones en Ensenada.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila informó que había 10 personas no localizadas, ocho en Ensenada y dos en San Felipe, además de una menor localizada sin vida.
Para atender la emergencia se habilitaron seis refugios, con 56 personas alojadas, y se desplegaron más de 14 mil efectivos en el territorio, según el reporte estatal.
La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó mantener el apoyo federal y pidió a las autoridades continuar coordinando las acciones de rescate y atención.
También solicitó la intervención de la Comisión Nacional del Agua para atender problemas de desabasto en Ensenada.











