Tener mayoría en el Congreso no es delito: Pablo Gómez

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México, 29 de octubre.- Ante una pregunta sobre encuestas que perfilan una mayoría absoluta para Morena en la Cámara de Diputados el próximo año, Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, sostuvo que ganar el Legislativo y el Ejecutivo mediante el voto popular no constituye un delito ni una transgresión, siempre que se respeten los derechos de quienes piensan distinto.

Durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario defendió que las elecciones permiten constituir el poder por decisión mayoritaria, pero subrayó que ese respaldo debe convivir con el reconocimiento de otras posiciones políticas.

“Cuando una fuerza política legítimamente asume por voto popular y voto respetado la mayoría en el Congreso, en el órgano legislativo, y tiene también al Poder Ejecutivo, no es un delito”, expresó.

Gómez planteó que la democracia mexicana es resultado de una lucha prolongada y destacó a Cuauhtémoc Cárdenas como uno de sus protagonistas. 

Añadió que, para su movimiento, la vía democrática permite impulsar reformas sociales, redistribuir el ingreso y combatir las injusticias.

De cara a la siguiente elección, dijo esperar una contienda de programas e ideas, en la que la participación ciudadana permita abrir paso a nuevas reformas. 

“No hay sistema perfecto”, señaló al defender cambios orientados al progreso, la igualdad y el respeto a los derechos.

Sheinbaum respaldó esa postura y afirmó que la voluntad popular debe prevalecer. En su intervención cuestionó que la autonomía de los organismos electorales, por sí misma, garantice elecciones sin irregularidades.

Recordó que en 1988 la organización de los comicios estaba vinculada a la Secretaría de Gobernación mediante la Comisión Federal Electoral. Atribuyó al movimiento democrático la lucha por separar esa función del gobierno.

También reiteró sus señalamientos de fraude en las elecciones de 1988 y 2006, así como de compra de votos en 2012.

La mandataria criticó además la reforma electoral de 2014, al considerar que concentró atribuciones en el Instituto Nacional Electoral, particularmente la designación de consejeros de los organismos locales y la fiscalización de recursos.

Sostuvo que el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018 respondió a una “rebelión popular pacífica” y a una votación masiva. 

Bajo esa misma interpretación, afirmó que su victoria de 2024 surgió de la organización de la ciudadanía.

“El triunfo del 24 de nosotros vino también de abajo, no vino de arriba”, manifestó.