Washington, 5 de marzo.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el despido de Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) y adelantó que propondrá como reemplazo al senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin.
La decisión representa un nuevo ajuste dentro del gabinete de seguridad nacional estadounidense y se produce en una de las dependencias más sensibles del gobierno federal, responsable de coordinar la estrategia de seguridad interna, control fronterizo y atención a emergencias.
El relevo ocurre en un momento particularmente complejo para la política de seguridad y migración en Estados Unidos. El DHS supervisa agencias clave como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), instituciones fundamentales en la estrategia del gobierno para enfrentar el flujo migratorio, el crimen organizado transnacional y la protección del territorio.
Kristi Noem, exgobernadora de Dakota del Sur, llegó al cargo como una de las figuras del ala conservadora del Partido Republicano y con la tarea de endurecer la política migratoria. Durante su gestión impulsó medidas orientadas a reforzar la seguridad en la frontera sur y respaldó una línea más estricta frente al incremento de la migración irregular, lo que la colocó en el centro del debate político en Washington.
Tras su salida, el presidente propuso como sustituto a Markwayne Mullin, senador por Oklahoma y aliado político cercano a Trump. Mullin ha mantenido una postura firme en temas de seguridad nacional, defensa y control migratorio, y ha respaldado iniciativas para fortalecer la vigilancia en la frontera y ampliar las capacidades del gobierno federal para enfrentar amenazas a la seguridad interna.
El eventual nombramiento deberá seguir el proceso correspondiente en Washington, que incluye la revisión y eventual confirmación en el Senado. De concretarse, analistas consideran que su llegada al DHS apuntaría a mantener la línea dura en materia de seguridad y migración impulsada por la actual administración.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos fue creado tras los Atentados del 11 de septiembre de 2001 con el objetivo de coordinar la protección del territorio estadounidense frente a amenazas terroristas y otros riesgos para la seguridad nacional.











