México, 31 de julio.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplicará un examen de control presencial a miles de aspirantes al nivel licenciatura (aproximadamente 58 mil) como medida extraordinaria para validar los resultados del proceso de admisión 2026, luego de que una comisión técnica confirmara anomalías estadísticas sin precedente en los puntajes obtenidos durante el primer examen realizado completamente en línea.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, aceptó las recomendaciones de la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso y anunció que la universidad organizará de inmediato esta evaluación, al considerar que es la única vía para preservar la equidad entre los aspirantes y garantizar que quienes obtengan un lugar lo hayan hecho con base en su propio mérito.
El principal hallazgo del primer informe de la comisión, presidida por el académico Eduardo Bárzana García, fue que la distribución de los resultados del examen de admisión 2026 rompió con el comportamiento estadístico observado en los últimos cinco años.
Mientras entre 2021 y 2025 únicamente el 3.5 por ciento de los aspirantes alcanzó 100 o más aciertos, en 2026 esa proporción aumentó a 16.3 por ciento.
El incremento fue aún más marcado entre quienes lograron 110 aciertos o más: el porcentaje pasó de alrededor de 0.9 por ciento a 5.5 por ciento, es decir, se multiplicó aproximadamente seis veces.
Para la comisión, estos cambios constituyen evidencia estadística robusta de que el proceso presentó alteraciones significativas que ameritan una revisión integral antes de concluir la asignación definitiva de lugares.
El examen de admisión de este año fue el primero realizado totalmente en línea. Participaron 158 mil 727 aspirantes que respondieron una prueba de 120 reactivos supervisada mediante inteligencia artificial y revisión humana.
Durante la aplicación se detectaron conductas prohibidas, entre ellas el uso de teléfonos celulares, apoyo de terceras personas, posibles casos de suplantación de identidad y otros comportamientos compatibles con asistencia tecnológica externa para resolver el examen.
Como consecuencia, alrededor del dos por ciento de las pruebas fueron canceladas y la universidad presentó denuncias ante las autoridades competentes contra presuntos responsables.
La comisión concluyó que las irregularidades habrían tenido un origen multifactorial, desde la distribución de respuestas hasta ofrecimientos para contestar exámenes completos mediante herramientas tecnológicas.
Ante este escenario, recomendó convocar a un examen de control presencial no sólo a quienes inicialmente fueron aceptados, sino también a quienes alcanzaron un puntaje igual o superior al mínimo requerido para ingresar a la misma carrera, plantel y modalidad en los procesos de admisión entre 2021 y 2026, con el fin de no perjudicar a quienes pudieron quedar fuera por las anomalías detectadas.
Asimismo, propuso que los lugares definitivos se asignen con base en los resultados de esa evaluación presencial.
La comisión subrayó que la convocatoria no constituye una acusación individual contra los aspirantes, ya que el análisis estadístico únicamente identifica alteraciones en el comportamiento global de los resultados y no permite determinar quién incurrió en alguna conducta irregular.
Al anunciar la decisión, Lomelí ofreció una disculpa a los jóvenes que obtuvieron legítimamente su lugar y que deberán presentar nuevamente la evaluación, pero sostuvo que la medida es indispensable para garantizar la igualdad de condiciones.
“No se trata de un nuevo examen; es un examen de control”, enfatizó el rector, quien llamó a los aspirantes a confiar en sus capacidades y advirtió que hacer trampa no sólo perjudica a la universidad, sino que erosiona la confianza social y la formación de los futuros profesionistas.
El rector aseguró que la institución informará en las próximas horas el calendario y la logística para la aplicación del examen de control, mientras la comisión técnica continuará investigando las causas de las irregularidades y elaborará nuevos informes para deslindar responsabilidades y fortalecer los futuros procesos de admisión.











