México, 24 de marzo.- La madre buscadora Ceci Flores anunció el hallazgo de los restos de su hijo en la carretera 26, a la altura del kilómetro 46, en Hermosillo, poniendo fin a una intensa y dolorosa búsqueda marcada por años de incertidumbre, esperanza y lucha contra la desaparición forzada.
A través de un mensaje profundamente emotivo, la activista relató el proceso que vivió desde la desaparición de su hijo, describiendo el desgaste físico y emocional que implicó recorrer terrenos áridos, enfrentar la indiferencia institucional y sostener la esperanza de encontrarlo con vida.
“Después de luchar contra todo, contra el olvido, contra la apatía, contra la tierra dura, seca por el sol que siempre estuvo ahí… yo siempre supe que te encontraría”, expresó.
Ceci Flores, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, ha sido una de las voces más visibles en la exigencia de justicia para miles de familias en México que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Su labor ha consistido en organizar brigadas de búsqueda, muchas veces sin acompañamiento de autoridades, en distintas zonas del país.
En su mensaje, la madre buscadora reconoció que el hallazgo, lejos de significar un alivio pleno, deja una profunda herida: “Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron”.
La frase con la que cerró su publicación —“Vámonos a casa, hijo, de donde nunca tuviste que partir”— resume el dolor de una realidad que enfrentan miles de familias en México, donde la crisis de desapariciones continúa siendo uno de los principales pendientes en materia de derechos humanos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la problemática de las desapariciones en el país, así como la labor de los colectivos de búsqueda, que ante la falta de respuestas oficiales, han asumido la tarea de localizar a sus familiares, muchas veces con recursos propios y en condiciones adversas.
Organismos nacionales e internacionales han advertido sobre la magnitud del fenómeno en México, donde se registran más de cien mil personas desaparecidas, y han llamado a fortalecer las políticas públicas, los mecanismos de búsqueda y el acceso a la justicia para las víctimas.
El hallazgo de Ceci Flores no solo representa el cierre de una búsqueda personal, sino también el reflejo del dolor colectivo de miles de madres que continúan recorriendo caminos con la esperanza de encontrar a sus hijos.









