Venezuela negocia con Estados Unidos la venta de crudo tras anuncio de Trump

Caracas, Venezuela, 7 de enero.-La estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) confirmó este miércoles que mantiene negociaciones con Estados Unidos para la venta de “volúmenes de petróleo”, luego de que la administración del presidente Donald Trump anunciara control sobre la comercialización del crudo venezolano “indefinidamente”. 

En un comunicado oficial, Pdvsa señaló que el proceso se desarrolla “bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales”, en referencia a contratos convencionales con compañías petroleras, y afirmó que las conversaciones están en curso en el marco de las relaciones comerciales entre ambos países. 

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró más temprano que Washington controlará las ventas del petróleo venezolano “indefinidamente” para impulsar “los cambios” que busca la administración estadounidense en Caracas. 

Trump había anunciado el martes que el gobierno interino designado en Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.

Según el mandatario, esos barriles serán vendidos en el mercado global a precio regular y los ingresos serán “controlados por él” como presidente. 

El plan contempla, según declaraciones de la Casa Blanca, que el crudo sea transportado por buques de almacenamiento directamente a puertos estadounidenses, y que Estados Unidos administre tanto las ventas como los recursos generados para destinarlos “al beneficio del pueblo venezolano y estadounidense”. 

Fuentes internacionales indican que las conversaciones entre Caracas y Washington involucran un acuerdo que permitiría exportar hasta 2 000 millones de dólares en crudo venezolano hacia Estados Unidos, desviando suministros tradicionalmente destinados a mercados como China. 

Este posible convenio se interpreta como una respuesta del gobierno venezolano a las exigencias de Trump de abrir el acceso de la industria petrolera del país a las compañías estadounidenses, bajo la amenaza de mayores presiones o intervención si se resistiera a esos pasos.