Sepang, Malasia, 4 de octubre.- Max Verstappen volvió a lo más alto del podio. El neerlandés, cuatro veces campeón mundial, conquistó este domingo su primera victoria de la temporada al imponerse en el atípico y accidentado Gran Premio de Baréin, celebrado en el circuito de Sepang, Malasia, en una jornada marcada por la lluvia, los cambios de estrategia y los problemas de fiabilidad.
La carrera comenzó con más de hora y media de retraso debido al fuerte aguacero y se convirtió en una auténtica prueba de supervivencia para los pilotos y sus equipos. Las condiciones de la pista obligaron a combinar neumáticos intermedios y de seco, mientras los constantes cambios en el estado del asfalto alteraron por completo las estrategias previstas.
Verstappen, que había conseguido la pole position, perdió posiciones en los primeros compases ante los Mercedes de Andrea Kimi Antonelli y George Russell, pero Red Bull acertó con la estrategia cuando apareció el coche de seguridad.
El neerlandés cambió a neumáticos adecuados para las condiciones de la pista y recuperó el liderato para controlar el resto de la competencia.
Después de 55 vueltas, Verstappen recibió la bandera a cuadros con una ventaja de 2.307 segundos sobre Antonelli y 4.919 sobre Lewis Hamilton, quien completó el podio para Ferrari.
El triunfo representó además la primera victoria de Red Bull y de su nuevo proyecto Red Bull Ford Powertrains en la campaña 2026.
Sin embargo, el resultado que puede tener mayores consecuencias para el campeonato fue el segundo lugar de Kimi Antonelli.
El italiano sumó 18 puntos y aprovechó el abandono de su compañero George Russell, quien se encontraba peleando por las primeras posiciones cuando su Mercedes sufrió un problema de unidad de potencia a sólo cinco vueltas del final.
Con este resultado, Antonelli llegó a 320 puntos y amplió a 84 unidades su ventaja sobre Russell, que permanece con 236. La diferencia deja al joven piloto de Mercedes en una posición privilegiada en la lucha por el campeonato y prácticamente elimina el margen de error de sus perseguidores.











