México, 14 de septiembre.- El coordinador de Morena en el Senado y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, salió en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) y llamó a los partidos políticos y a los ciudadanos a darle un voto de confianza al árbitro electoral de cara al proceso de 2027, al advertir que las descalificaciones anticipadas pueden alimentar una desconfianza que durante décadas ha tenido un alto costo para la democracia mexicana.
Mier sostuvo que el actual Consejo General del INE es confiable y rechazó que sus integrantes estén politizados.
Afirmó que la mayoría de los consejeros fueron seleccionados mediante un proceso riguroso de insaculación y no como resultado de cuotas partidistas, por lo que consideró que existen condiciones para confiar en la institución encargada de organizar las elecciones.
“Yo creo que debe ser confiable, los mexicanos deben de estar confiados”, afirmó el legislador, al recordar que el organismo electoral encabezó el proceso mediante el cual Claudia Sheinbaum fue electa presidenta de México, además de la renovación del Congreso Federal, congresos estatales y diversas gubernaturas.
Su defensa del INE ocurre cuando comienza a incrementarse la confrontación política rumbo a las elecciones de 2027.
Mier reconoció que desde el segundo semestre de este año comenzó una efervescencia política anticipada y señaló que Morena, por ser el partido gobernante y contar con mayoría legislativa, inevitablemente será el centro de las críticas de la oposición.
Sin embargo, pidió evitar que esa disputa se convierta en una campaña de descalificación contra el árbitro electoral.
El senador estableció una diferencia entre mantener una relación institucional con el INE y ejercer presión sobre sus autoridades.
Aseguró que la colaboración institucional no representa presión, pero advirtió que los ataques, señalamientos y descalificaciones anticipadas sí pueden constituir una forma de presión contra el organismo.
“No puede uno estar hablando de descalificaciones, aventando piedras al árbitro de manera anticipada”, sostuvo.
Mier también cuestionó que, antes de que inicie formalmente la competencia electoral, algunos actores políticos ya pongan en duda las condiciones de certeza del voto.
Recordó que la desconfianza en los procesos electorales ha provocado reformas prácticamente constantes desde 1986 y consideró que esa situación también ha generado un elevado costo económico para el país.
De acuerdo con el senador, el presupuesto del INE supera los 30 mil millones de pesos y representa, en buena medida, el costo de una desconfianza construida por los propios actores políticos.
“El árbitro cuesta más que los jugadores”, señaló, al considerar que son los partidos quienes deben asumir parte de la responsabilidad por esa situación.
Frente a las controversias sobre la organización de las próximas elecciones, incluida la discusión sobre las llamadas boletas “planchadas”, Mier sostuvo que el debate debe centrarse en determinar si las decisiones del INE vulneran realmente los principios de legalidad, transparencia, certeza y máxima publicidad, y no convertirse automáticamente en argumentos para desacreditar al organismo.
Por ello, insistió en que debe permitirse que el árbitro electoral opere y sea evaluado a partir de sus resultados.
El morenista reconoció que los partidos tienen derecho a cuestionar las decisiones del INE y a mantener posiciones distintas, pero consideró que existe una responsabilidad mayor: preservar la confianza ciudadana en las instituciones que organizan las elecciones.
Por otra parte, Mier no solo respaldó la propuesta de Higinio Martínez, presidente del Senado, de someter a revisión a todos los candidatos que participen en los próximos procesos electorales, sino llevarla incluso más allá de una revisión convencional: “pasarlos a la báscula, a un escáner, a un tomógrafo de última generación”, con el propósito de garantizar que no tengan vínculos con el crimen organizado y transparentar el origen de su patrimonio.
Sostuvo que una revisión de este tipo debe aplicarse “a todos, sin excepción”, al considerar que contribuiría a fortalecer la democracia, proteger a los estados y dar certeza a la sociedad mexicana.











