Detienen en Mazatlán a “El Peli”, operador de “Los Chapitos”

México, 22 de septiembre.- Como parte del reforzamiento de la estrategia de seguridad en Mazatlán, Sinaloa, autoridades federales detuvieron a cuatro personas, entre ellas Jesús Antonio “N”, alias “El Peli”, a quien identificaron como presunto generador de violencia y operador relevante de una estructura vinculada a la facción de “Los Chapitos”, del Cártel de Sinaloa.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura fue resultado de una acción coordinada entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la SSPC, la Fiscalía General de la República y el Centro Nacional de Inteligencia.

De acuerdo con la información difundida por el funcionario, “El Peli” habría desempeñado funciones relacionadas con la operación y sostenimiento de la estructura criminal, al encargarse de coordinar la logística, el abastecimiento y los recursos económicos obtenidos presuntamente mediante la venta de droga.

Las autoridades también lo señalan por su presunta participación en privaciones de la libertad, una actividad que, de acuerdo con la información oficial, formaría parte de las operaciones de la organización en la región.

La detención ocurre en un contexto de reforzamiento de la seguridad en Mazatlán, uno de los municipios de Sinaloa donde las autoridades federales mantienen operaciones para contener a grupos delictivos y reducir los hechos de violencia.

Más allá de la captura de cuatro personas, el punto central de la operación, según la SSPC, es la identificación y detención de un presunto integrante con funciones operativas y financieras dentro de una estructura criminal. 

La acusación de que “El Peli” coordinaba recursos y abastecimientos apunta a un papel que, de comprobarse ante las autoridades judiciales, habría sido relevante para mantener las capacidades operativas de la célula.

García Harfuch aseguró que las instituciones federales mantendrán de manera permanente las operaciones en Sinaloa, con el objetivo de debilitar y desarticular las estructuras responsables de generar violencia.

Las personas detenidas deberán quedar a disposición de las autoridades correspondientes, que determinarán su situación jurídica y serán las encargadas de establecer, mediante las investigaciones y el debido proceso, las responsabilidades que legalmente correspondan.