Sheinbaum cuestiona pensiones de Zedillo y Guillermo Ortiz en Banxico

México, 23 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el monto de las pensiones que reciben exfuncionarios del Banco de México y puso como ejemplo los casos de Ernesto Zedillo y Guillermo Ortiz Martínez, al contrastarlos con las jubilaciones de quienes cotizan al ISSSTE.

Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que Zedillo, quien posteriormente fue presidente de México, trabajó nueve años en el Banco de México y actualmente recibe, según la información que presentó, una pensión anual cercana a un millón 790 mil pesos.

En el caso de Guillermo Ortiz, exgobernador del Banco de México, Sheinbaum afirmó que laboró durante 11 años en la institución y que su pensión asciende a alrededor de 300 mil pesos mensuales.

“¿Por qué lo menciono? Porque ellos dijeron: ‘es lo justo’”, señaló la presidenta, al cuestionar que se consideren justificables pensiones de ese nivel cuando, dijo, cualquier trabajador debe cumplir con determinado número de años de servicio para tener derecho a una jubilación.

Sheinbaum reconoció que existe una diferencia entre ambos casos debido a los cargos que desempeñaron dentro del Banco de México. 

Precisó que Ortiz fue gobernador de la institución, mientras que Zedillo ocupó puestos de menor nivel, pero insistió en que este último sólo permaneció nueve años como trabajador del banco.

La presidenta utilizó estos ejemplos para plantear un contraste con el régimen de pensiones de los trabajadores afiliados al ISSSTE. 

Señaló que el expresidente Andrés Manuel López Obrador recibe una pensión de menos de 30 mil pesos mensuales y estimó que su propia jubilación podría ubicarse en alrededor de 35 mil pesos al mes.

Explicó que comenzó a generar antigüedad para efectos de su pensión desde que era estudiante, debido a que se desempeñó como ayudante de profesor desde 1983, mientras cursaba la Facultad de 1981 a 1986.

“Son 35 mil mensuales, comparado con…”, apuntó Sheinbaum, al establecer la diferencia con las pensiones que atribuyó a los exfuncionarios del Banco de México.

La mandataria aclaró, sin embargo, que el gobierno federal no pretende intervenir por ahora en el régimen de pensiones del Banco de México. 

Incluso subrayó que existen muchas personas que han trabajado en la institución y que también cuentan con pensiones importantes, pero dijo que no es intención de su administración involucrarse en esos casos.

“No es nuestro interés meternos en ese tema”, afirmó.

Sheinbaum sostuvo que lo importante, en este momento, es que la ciudadanía conozca cuánto reciben los exfuncionarios y cómo se comparan esos ingresos con las pensiones de otros servidores públicos.

El tema surgió después de que un día antes se le preguntara por las pensiones del Banco de México. 

La presidenta decidió mencionar específicamente los casos de Zedillo y Ortiz, al considerar que sus montos permiten dimensionar las diferencias existentes entre distintos esquemas de jubilación.

En paralelo, Sheinbaum se refirió a las prestaciones de los ministros y otros integrantes del Poder Judicial. 

Aclaró que la reforma judicial no modificó los haberes de retiro de quienes dejaron sus cargos y señaló que la Suprema Corte podría realizar cambios relacionados con las prestaciones de sus ministros, pero enfatizó que el Ejecutivo ya no intervendrá en esas decisiones.

“Nosotros ya ahí ya no nos vamos a meter”, dijo.

La presidenta también informó que la consejera jurídica del Ejecutivo, Luisa María Alcalde, mantiene conversaciones con integrantes del Poder Judicial que han planteado modificaciones a distintas disposiciones legales relacionadas con la operación del Tribunal de Disciplina y otros aspectos de su funcionamiento.

Precisó que se trata de cambios que podrían realizarse mediante reformas a leyes secundarias y no a la Constitución.

En el caso del Banco de México, Sheinbaum insistió en que la institución cuenta con autonomía y que el gobierno federal no tiene previsto intervenir en su esquema de pensiones. 

No obstante, sostuvo que es relevante transparentar los montos de las jubilaciones, particularmente cuando existe una diferencia considerable frente a las pensiones de trabajadores que cotizan en sistemas públicos como el ISSSTE.