Ayotzinapa: “No se descarta nada”; nuevas evidencias y 30 detenciones amplían la investigación: Sheinbaum

México, 29 de septiembre.- La investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa mantiene abiertas todas las posibilidades y “no se descarta nada”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum, al destacar que las autoridades han decidido ampliar las pesquisas y dejar atrás una investigación sustentada principalmente en testimonios para incorporar nuevas evidencias científicas, tecnológicas y documentales.

A 12 años de los hechos ocurridos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, el gobierno federal informó sobre nuevas líneas de investigación que han permitido identificar comunicaciones telefónicas que no habían sido analizadas a profundidad, rastrear teléfonos celulares de los jóvenes desaparecidos y revisar evidencias relacionadas con el Palacio de Justicia de Iguala.

Uno de los principales avances surgió del nuevo análisis de miles de llamadas realizadas durante aquella noche. 

De acuerdo con Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, fueron detectadas comunicaciones entre 17 personas que no habían sido identificadas previamente dentro de las investigaciones.

El análisis permitió ubicar núcleos de llamadas entre integrantes de la delincuencia organizada señalados por su presunta participación en la desaparición de los estudiantes, propietarios de una funeraria y posteriormente personas vinculadas con el sector salud de Iguala.

A partir de estas comunicaciones se profundizó en la operación de una funeraria cuyos propietarios también tenían la concesión del SEMEFO y participación en decisiones relacionadas con el Panteón Municipal. 

Un cateo permitió localizar un arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, documentos oficiales y certificados de defunción firmados en blanco, además de autorizaciones para el traslado de cuerpos también sin llenar.

Para las autoridades, estos elementos abrieron una línea de investigación sobre una posible red de irregularidades que involucraría a particulares y servidores públicos encargados de certificar, trasladar, sepultar o incinerar cuerpos.

En esos inmuebles también fueron encontrados cientos de fragmentos óseos, que son analizados con la participación del Equipo Argentino de Antropología Forense. 

Hasta ahora, los restos examinados no han dado positivo con los estudiantes, pero las investigaciones continúan.

Además, se localizó un horno crematorio clandestino y un colchón con fragmentos óseos y piezas dentales. 

En centros de resguardo fueron encontrados cuerpos o fragmentos que permanecían desde 2014, hallazgos que forman parte de las diligencias actuales.

Sheinbaum destacó que una llamada telefónica por sí sola no constituye prueba suficiente para detener a una persona, por lo que la Fiscalía debe reunir elementos adicionales que permitan sustentar legalmente sus actuaciones. 

Precisamente por ello, las nuevas pesquisas buscan cruzar las comunicaciones con otros indicios.

Otra línea se concentra en los teléfonos celulares de los estudiantes. 

Mediante el número IMEI de cada aparato, los investigadores pueden identificar si posteriormente fue utilizado con otro chip y establecer quién pudo haberlo utilizado. 

Uno de los teléfonos fue utilizado después de la desaparición por una persona que ya está detenida y otro apareció en las barandillas de Iguala.

También se investiga qué ocurrió con las grabaciones del Palacio de Justicia de Iguala, donde habría llegado uno de los autobuses en los que viajaban los estudiantes. 

La existencia de una cámara en ese inmueble abrió otra línea de investigación, luego de que se señalara inicialmente que el equipo no funcionaba. 

Las pesquisas derivaron en nuevas detenciones y en la revisión de la posible desaparición de material probatorio.

A estas investigaciones se suma la localización de una persona que era menor de edad en 2014 y que, según las autoridades, pertenecía a uno de los grupos delincuenciales relacionados con el caso.

Sheinbaum informó que las nuevas líneas de investigación han derivado en 30 nuevas detenciones, además de las personas que ya se encontraban bajo proceso por hechos relacionados con el caso o por presuntos vínculos con organizaciones criminales.

El mensaje central de la presidenta fue que la investigación permanece abierta y no se descarta ninguna línea. 

Las autoridades buscan reconstruir lo ocurrido mediante nuevas herramientas y evidencias, mientras continúan informando a las madres y padres de los estudiantes sobre los avances.

“No se descarta nada”, sostuvo Sheinbaum, al remarcar que el objetivo final sigue siendo encontrar la verdad, hacer justicia y conocer el paradero de los jóvenes.