México, 7 de octubre.- La senadora del PAN, Lilly Téllez, exigió a la Fiscalía General de la República (FGR) y a la Secretaría de Gobernación investigar de inmediato las amenazas de muerte contra el obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza, y otros integrantes de la jerarquía católica, al tiempo que acusó a Morena de fomentar un clima de hostilidad contra la Iglesia.
Durante su intervención en tribuna, Téllez presentó una proposición con punto de acuerdo de urgente y obvia resolución para solicitar que se investiguen las amenazas atribuidas a un individuo identificado por ella como José Lápiz, quien, según denunció, habría ofrecido una recompensa de 40 mil pesos a cambio de asesinar al prelado.
La legisladora panista sostuvo que la gravedad de las amenazas amerita una respuesta inmediata de las autoridades y pidió a la titular de la FGR, Ernestina Godoy, abrir una investigación, así como a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pronunciarse sobre el caso y garantizar protección a los religiosos presuntamente amenazados.
Téllez advirtió que no debe minimizarse ningún llamado a la violencia contra integrantes de la Iglesia Católica y afirmó que también existen amenazas contra el obispo Francisco Javier Acero.
En su discurso, vinculó las expresiones que atribuyó al presunto agresor con lo que calificó como un discurso de confrontación del expresidente Andrés Manuel López Obrador hacia la Iglesia Católica.
La senadora panista elevó el tono de sus acusaciones al señalar que en México han ocurrido asesinatos de sacerdotes y responsabilizó políticamente a Morena de un supuesto incremento de la violencia contra integrantes del clero desde su llegada al poder.
Sus señalamientos provocaron una respuesta inmediata de legisladoras de Morena.
La senadora Malú Micher pidió la palabra por alusiones personales y rechazó que exista un rechazo hacia los católicos.
Afirmó que es católica, que ejerce libremente su religión y que defiende la libertad de conciencia y de culto.
Micher sostuvo que el problema no es la utilización de símbolos religiosos, como los rosarios, sino que éstos sean utilizados para confrontar o colocar principios religiosos por encima de la Constitución.
Reivindicó el carácter laico del Estado mexicano y acusó a Téllez de fomentar odio y rencor con sus señalamientos.
“Soy católica y no me arrepiento jamás”, sostuvo la legisladora morenista, quien subrayó que la libertad religiosa debe ejercerse dentro del marco constitucional.
También la senadora Margarita Valdés respondió a Téllez. Se identificó como católica y afirmó provenir de una familia católica y haber sido educada en un colegio de religiosas.
Rechazó que Morena o sus integrantes atenten contra la religión católica y aseguró que defenderán la libertad religiosa para todas las confesiones.
El intercambio convirtió la denuncia sobre las amenazas contra los obispos en un nuevo episodio de confrontación política en el Senado, con posiciones encontradas entre PAN y Morena sobre la libertad religiosa, el Estado laico y la responsabilidad de las autoridades frente a expresiones que pudieran constituir amenazas criminales.
En paralelo, Téllez volvió a impulsar una iniciativa para reformar el Código Penal Federal y establecer la imprescriptibilidad de los delitos relacionados con hechos de corrupción, así como de las penas, sanciones y demás consecuencias jurídicas derivadas de estos ilícitos.
La senadora explicó que es la segunda ocasión en que presenta esta propuesta y sostuvo que los delitos de corrupción no deben prescribir.
Sin embargo, nuevamente lanzó acusaciones contra Morena, al afirmar que la bancada oficialista se opone a impedir la prescripción de estos delitos.
La iniciativa fue turnada a las comisiones unidas de Justicia y de Estudios Legislativos para su análisis.











