México, 27 de octubre.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aseguró que la Modalidad 40 no desaparecerá y que las pensiones de quienes ya se jubilaron bajo este esquema permanecerán intactas.
Sin embargo, estableció nuevas restricciones para las inscripciones, con el propósito de frenar mecanismos de financiamiento, simulación laboral y posibles fraudes que permitían incrementar las pensiones en más de mil por ciento respecto al último salario.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, explicó que las medidas aprobadas por el Consejo Técnico tendrán inicialmente una vigencia de seis meses, periodo durante el cual se analizará su funcionamiento para determinar si es necesario realizar modificaciones adicionales al esquema de continuación voluntaria.
Ante la inquietud de trabajadores próximos a jubilarse, aclaró que la Modalidad 40 continúa vigente en la legislación y permite que quienes concluyeron una relación laboral sigan cotizando voluntariamente al Seguro Social para mejorar las condiciones de su retiro.
Precisó que las personas que ya obtuvieron su pensión mediante este mecanismo seguirán recibiendo íntegramente sus recursos, mientras que quienes actualmente cotizan conservarán las semanas acumuladas y las condiciones del periodo contratado.
Las restricciones se aplicarán exclusivamente a nuevas inscripciones, incluidas las personas que se den de baja y posteriormente soliciten reincorporarse.
Entre los cambios destaca que los nuevos asegurados podrán ingresar con un salario equivalente al último registrado más una Unidad de Medida y Actualización (UMA). Además, todos los trámites de incorporación deberán realizarse exclusivamente por medios digitales.
El funcionario explicó que estas disposiciones responden a la detección de gestores, asesores y empresas financieras que ofrecían créditos para cubrir aportaciones a la Modalidad 40, incluso mediante pagos retroactivos de hasta cinco años, con la promesa de conseguir pensiones considerablemente superiores al último salario.
Advirtió que algunas operaciones permitían incrementos superiores al mil por ciento, mediante esquemas que, a juicio del Instituto, trasladaban al Estado el costo de créditos privados.
Robledo informó que existen 115 denuncias relacionadas con estas prácticas, entre ellas la utilización de empresas fantasma para registrar trabajadores que en realidad no prestaban servicios.
Detalló que algunos intermediarios ofrecían inscripciones laborales simuladas para cumplir requisitos de cotización, mientras otros exigían escrituras de propiedades como garantía de los financiamientos.
El director reconoció que determinadas operaciones se desarrollaban en una zona de indefinición jurídica, por lo que se decidió establecer un periodo de revisión antes de adoptar medidas definitivas.
Sostuvo que el objetivo no es eliminar derechos adquiridos, sino impedir abusos y posibles fraudes que, según explicó, terminan afectando los recursos públicos.
Asimismo, señaló que quienes continúan trabajando y desean cotizar al IMSS cuentan con la alternativa del esquema de Personas Trabajadoras Independientes, mediante el cual pueden registrar sus ingresos y acumular semanas para su retiro.
Finalmente, aclaró que todavía no existe una decisión sobre la permanencia de las restricciones después de seis meses.
Al concluir ese plazo, el Instituto evaluará los resultados y determinará qué ajustes serían necesarios y bajo qué marco jurídico podrían aplicarse.











