A marchas forzadas, Senado se maquilla para la visita de António Costa

México, 20 de mayo.- Desde muy temprano, el ir y venir de trabajadores rompió la rutina habitual en el Senado de la República. 

Entre andamios, cubetas de pintura, pulidoras y podadoras, el edificio de Reforma e Insurgentes amaneció envuelto en una operación contrarreloj: darle una “manita de gato” al recinto legislativo antes de la visita del portugués António Costa.

En los pasillos, empleados de mantenimiento repasaban barandales y muros; afuera, cuadrillas de jardinería recortaban áreas verdes y sustituían plantas marchitas en las jardineras que rodean la Cámara Alta. 

El olor a pintura fresca se mezclaba con el del detergente utilizado para lavar pisos y ventanales. Cada detalle contaba.

La visita del presidente del Consejo Europeo no es menor. 

Este jueves, en el marco de la Comisión Permanente, el Senado realizará una sesión solemne para recibir al ex primer ministro de Portugal, en un contexto político y económico marcado por la inminente firma del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, prevista para este viernes.

Por eso, en el Senado nadie quiere improvisaciones.

Mientras algunos trabajadores reemplazaban losetas dañadas y otros repasaban la señalización de accesos para personas con discapacidad, personal administrativo revisaba rutas de ingreso, salidas alternas y protocolos de seguridad. Los cristales del recinto fueron limpiados a detalle para devolver brillo a la fachada de uno de los edificios emblemáticos del Poder Legislativo.

“Todo tiene que quedar impecable”, comentaba uno de los empleados mientras acomodaba herramientas junto a una de las entradas principales.

La actividad también alcanzó las oficinas de la presidencia del Senado. 

Ahí, la senadora Laura Itzel Castillo sostuvo reuniones de logística con Francisco André, embajador de la Unión Europea en México,  para afinar los últimos detalles de la recepción oficial de António Costa.

De acuerdo con la legisladora, el encuentro entre México y la Unión Europea representa una oportunidad para refrendar la relación bilateral, fortalecer el diálogo político y ampliar la cooperación en un momento clave de la agenda internacional.

La expectativa no sólo gira alrededor de la ceremonia protocolaria. 

En los corrillos legislativos se comenta que la visita de Costa simboliza también el relanzamiento de una relación estratégica entre México y Europa, en medio de tensiones comerciales globales y del reposicionamiento geopolítico que viven distintas regiones del mundo.

Por lo pronto, en el Senado la prioridad inmediata es otra: que cada muro luzca recién pintado, que las jardineras estén alineadas y que el recinto aparezca listo para la fotografía diplomática del jueves.