México, 1 de mayo.- En el marco del Día del Trabajo, el gobierno federal colocó la política laboral como uno de los ejes centrales de la llamada Cuarta Transformación, al presumir una “recuperación histórica” del salario mínimo, la regulación de la subcontratación y el inicio de la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, delineó el balance de lo que calificó como una “primavera de los derechos laborales”, en contraste con el periodo neoliberal, al que responsabilizó de la pérdida del poder adquisitivo y la precarización del empleo.
El anuncio más relevante no fue el recuento de cifras, sino el inicio formal del proceso para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una de las reformas más esperadas por el sector trabajador.
Bolaños confirmó que la implementación será gradual y arrancará con una primera reducción de dos horas, como parte de un esquema basado en diálogo entre gobierno, sindicatos y sector empresarial.
La medida beneficiará a cerca de 14 millones de trabajadores y marca, según el funcionario, “un nuevo capítulo” en la política laboral del país.
Este punto se posiciona como el eje de la nueva etapa: pasar de la recuperación de derechos a su ampliación estructural.
El secretario del Trabajo sostuvo que uno de los principales logros ha sido la recuperación del salario mínimo, tras décadas de deterioro.
Señaló que durante más de 30 años perdió 77% de su poder adquisitivo, mientras que en los últimos ocho años ha registrado incrementos sostenidos de doble dígito.
De acuerdo con las cifras presentadas, el salario pasó de 88 pesos diarios a 315 pesos, lo que representa un aumento de 256% en términos reales.
Esto ha permitido que actualmente alcance para 1.91 canastas básicas, cuando en 2018 apenas cubría 0.78.
Otro de los pilares destacados fue la regulación de la subcontratación, que permitió reconocer a más de tres millones de trabajadores con sus empleadores reales, otorgándoles acceso a seguridad social y prestaciones.
Asimismo, se reportó un incremento de 150% en el reparto de utilidades desde la reforma de 2021, alcanzando más de 259 mil millones de pesos distribuidos entre trabajadores.
Como parte de la expansión de derechos, el funcionario destacó la reforma que incorpora a trabajadores de plataformas digitales al sistema de seguridad social, beneficiando a más de 1.3 millones de personas.
De ellas, cerca de 200 mil ya cumplen condiciones para ser consideradas dentro de la formalidad laboral.
En paralelo, se anunció la implementación del Certificado Laboral para la Exportación, orientado a garantizar condiciones dignas para jornaleros agrícolas, así como la instalación de centros de atención integral en zonas como San Quintín, Baja California.
En materia de pensiones, Bolaños afirmó que las reformas recientes han revertido el escenario previo, en el que 73% de los trabajadores no alcanzaría una pensión. Aseguró que ahora se ha ampliado significativamente el acceso.
Además, destacó que 13.4 millones de personas han salido de la pobreza, de las cuales 6.6 millones lo hicieron gracias a la política salarial.
En cuanto al empleo, señaló que la tasa de desocupación se redujo de 3.7% en 2018 a 2.4% en 2026.
El mensaje del gobierno mantuvo un tono político marcado, al contrastar los resultados actuales con lo que calificó como una “larga noche neoliberal”, caracterizada —dijo— por desigualdad, abandono institucional y casos emblemáticos como Pasta de Conchos.
Bolaños sostuvo que el cambio de modelo iniciado en 2018 colocó a los trabajadores en el centro de la política pública, con un enfoque de “humanismo mexicano”.
Finalmente, el secretario del Trabajo vinculó la política laboral con otros programas sociales, como la construcción de 1.8 millones de viviendas para trabajadores de bajos ingresos, el fortalecimiento de un sistema universal de salud y políticas de igualdad de género.











