Culiacán, Sinaloa, 20 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que la injerencia extranjera no resuelve los problemas de los países, sino que puede generar violencia, por lo que reiteró que México no permitirá la intervención de gobiernos extranjeros en su territorio y defenderá su soberanía.
Durante su gira por Culiacán, Sinaloa para rendir cuentas sobre los avances de su Segundo Informe de Gobierno, la mandataria sostuvo que la historia de México demuestra que las intervenciones externas han estado vinculadas con episodios de conflicto, invasiones y violencia, frente a los cuales el país ha defendido el derecho de su pueblo a decidir su propio destino.
Ante la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, Sheinbaum recordó diversos episodios históricos, desde la lucha por la Independencia hasta las intervenciones de potencias extranjeras durante el siglo XIX y principios del XX.
Señaló que la defensa de la soberanía forma parte de una tradición política que tiene sus antecedentes en la lucha de Miguel Hidalgo y José María Morelos.
La presidenta destacó particularmente el concepto de soberanía planteado por Morelos, al señalar que significa que ninguna potencia extranjera puede definir el destino de México y que corresponde al pueblo determinar el futuro de la nación.
Esta premisa, dijo, quedó posteriormente plasmada en el artículo 39 de la Constitución.
En su discurso, también recordó la intervención extranjera durante distintos momentos de la historia nacional, entre ellos la invasión estadounidense, la intervención francesa y el establecimiento del Segundo Imperio, así como la participación de Estados Unidos durante la Revolución Mexicana.
Fue entonces cuando estableció el mensaje central de su intervención en Sinaloa: “La injerencia no resuelve los problemas, la injerencia provoca violencia”.
Frente a ello, Sheinbaum planteó como alternativa la cooperación entre naciones, particularmente aquella orientada al desarrollo. “¿Qué pide México? Soberanía, cooperación para el desarrollo, que es lo que genera paz”, afirmó.
La mandataria enfatizó que ningún gobierno extranjero debe intervenir en los asuntos internos del país y sostuvo que son los propios mexicanos quienes deben definir su futuro. El mismo principio, señaló, aplica para las entidades federativas.
“Sinaloa lo deciden las y los sinaloenses, el presente y el futuro de Sinaloa es de los sinaloenses, es del pueblo de México”, expresó.
Sheinbaum insistió en que la cooperación para el desarrollo constituye una vía para enfrentar los problemas sociales y de seguridad sin recurrir a intervenciones externas.
En ese sentido, resumió su planteamiento al señalar que “la injerencia genera violencia” mientras que “la cooperación para el desarrollo genera paz”.
La presidenta vinculó esta posición con la situación que enfrenta actualmente Sinaloa y aseguró que el Gobierno de México mantendrá el respaldo a la entidad mediante una estrategia que combine seguridad, atención social, educación, infraestructura y apoyo económico.
Anunció que las fuerzas federales permanecerán en Sinaloa durante el tiempo que sea necesario y que elementos del Ejército, Guardia Nacional y Marina continuarán apoyando a la gobernadora y a la población.
También informó que distintos integrantes del gabinete federal acudirán periódicamente al estado para atender temas de seguridad, agricultura, energía, educación, hacienda y comercio.
Entre las acciones anunciadas destacó la construcción de 20 preparatorias y el fortalecimiento del programa Jóvenes Unen al Barrio, con la meta de incorporar a 5 mil jóvenes para alejarlos de los grupos delictivos mediante actividades educativas, culturales, sociales y deportivas.
La presidenta sostuvo que la estrategia para enfrentar la violencia debe incluir tanto mejores policías y combate a la impunidad como oportunidades para las nuevas generaciones.
Al cerrar su mensaje, llamó a mantener la unidad entre sociedad y gobierno para superar los momentos difíciles que enfrenta Sinaloa y reiteró que el objetivo es alcanzar condiciones de paz con justicia, libertad y soberanía.
“La injerencia genera violencia, la cooperación para el desarrollo genera paz”, afirmó Sheinbaum, al colocar la defensa de la soberanía y la cooperación como ejes de la posición de su gobierno frente a cualquier intento de intervención extranjera.











