México analiza orden de Trump sobre remesas; Sheinbaum asegura que “no se ve un gran riesgo”

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México, 21 de mayo.- La presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que el gobierno mexicano analiza las posibles implicaciones de la nueva orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que endurece la vigilancia financiera y bancaria sobre las remesas enviadas por migrantes, aunque afirmó que hasta ahora “no se ve un gran riesgo” para el flujo de recursos que millones de familias reciben en México.

El eje central del posicionamiento presidencial fue la defensa política y económica de la comunidad mexicana en Estados Unidos frente a medidas migratorias y financieras de la administración Trump, al sostener que los migrantes “son parte fundamental” de la economía estadounidense y no representan una amenaza para ese país.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum informó que la Secretaría de Hacienda ya revisa el contenido de la orden ejecutiva en coordinación con el próximo embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri, quien recientemente recibió el beneplácito diplomático del gobierno estadounidense.

“Lo están analizando conjuntamente para poder hablar en su momento con el Departamento de Estado”, explicó.

La mandataria detalló que la disposición estadounidense busca reforzar la supervisión sobre mecanismos utilizados por personas sin documentos para abrir cuentas bancarias o realizar transferencias de dinero, particularmente mediante números de identificación financiera utilizados por migrantes indocumentados.

No obstante, Sheinbaum subrayó que la gran mayoría de los mexicanos que viven en Estados Unidos cuentan con documentos legales o ciudadanía estadounidense.

Explicó que de cerca de 40 millones de personas de origen mexicano que viven en ese país —incluyendo primera, segunda y tercera generación— aproximadamente 34 millones tienen algún estatus legal o ciudadanía, mientras sólo alrededor de cuatro millones carecen de documentos migratorios.

Además, señaló que muchos de ellos llevan más de una década residiendo e integrados en Estados Unidos.

“Hasta ahora no vemos un gran riesgo, pero de todas maneras es importante hacer el análisis”, sostuvo la presidenta, quien también indicó que México solicitará mayor claridad al Departamento del Tesoro estadounidense sobre los alcances reales de la medida.

Cuestionada sobre si esta decisión forma parte de una política de hostigamiento contra migrantes mexicanos, Sheinbaum respondió que la orden refleja una visión del gobierno estadounidense “con la que no coincidimos”.

Defendió que los mexicanos en Estados Unidos contribuyen de manera decisiva a sectores como agricultura, manufactura y servicios, además de formar parte esencial de la vida económica, social y cultural de ese país.

Incluso, destacó que la comunidad mexicana genera una actividad económica comparable con “la sexta economía mundial” si se contabilizara como un bloque independiente.

“Sin esta población, Estados Unidos no sería lo que es”, afirmó.

Sheinbaum aprovechó además para destacar la reducción de los flujos migratorios hacia Estados Unidos, al asegurar que entre 2019 y 2026 la migración irregular disminuyó 97.5 por ciento.

Recordó que el pico más alto se registró en diciembre de 2022, cuando se contabilizaron más de 305 mil cruces, situación que atribuyó principalmente al tránsito de personas de otras nacionalidades que cruzaban por México rumbo a Estados Unidos.

La presidenta explicó que posteriormente se implementaron acuerdos entre el entonces presidente estadounidense Joe Biden y el expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador para contener los flujos migratorios mediante medidas humanitarias.

También señaló que tras la llegada de Trump a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025 se eliminó el mecanismo CBP-1, utilizado para gestionar ingresos legales desde la frontera sur mexicana.

Ante ello, dijo, el gobierno mexicano reforzó programas de empleo y apoyo humanitario para migrantes en tránsito y para connacionales deportados mediante el esquema “México te abraza”.

La mandataria insistió en que la cooperación para el desarrollo sigue siendo la mejor estrategia para reducir la migración forzada y reiteró que los migrantes mexicanos “ayudan a ambas naciones”.