México, 29 de julio.- Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar la relevancia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al afirmar que el acuerdo beneficia principalmente a sus socios comerciales, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo que la relación económica bilateral mantiene una posición favorable para México y anunció que la siguiente ronda de negociaciones con Washington se realizará durante la primera semana de septiembre con el objetivo de preservar el trato preferencial frente a otros países.
El funcionario afirmó que, pese a las recientes decisiones comerciales adoptadas por el gobierno estadounidense, México continúa siendo el país con mejores condiciones de acceso al mercado de Estados Unidos, situación que atribuyó al alto nivel de integración productiva entre ambas economías.
“Si lo ves en el cuadro general de países, México tiene el mejor trato”, aseguró Ebrard, al señalar que ello explica el crecimiento que han registrado las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense en los últimos meses.
Como principal argumento para defender la importancia de la relación bilateral, destacó que México es actualmente el mayor comprador de productos estadounidenses, incluso por encima de economías como China, Alemania y Japón en conjunto.
“México es el cliente número uno de Estados Unidos. Nadie le compra más a Estados Unidos que México. Si sumas a China, Alemania y Japón, nosotros compramos más a Estados Unidos”, enfatizó.
El secretario explicó que esa interdependencia económica ha sido uno de los principales elementos que el gobierno mexicano ha puesto sobre la mesa en las conversaciones con la administración estadounidense para mantener condiciones favorables dentro del intercambio comercial.
Ebrard indicó que la presidenta Claudia Sheinbaum encabeza personalmente las decisiones relacionadas con la estrategia comercial y recordó que recientemente recibió al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, con quien se mantienen conversaciones permanentes para preparar la revisión del T-MEC y atender los temas arancelarios.
Respecto a las investigaciones iniciadas por Estados Unidos bajo la Sección 301 de su legislación comercial y posibles nuevos aranceles explicó que la primera etapa, cuyos resultados se dieron a conocer la semana pasada para 60 países, no implicó nuevos aranceles para México.
“Afortunadamente, para el caso mexicano quedamos en el mismo cuadro; no estamos pagando más ni tenemos nuevos aranceles”, precisó.
Sin embargo, advirtió que aún falta conocer la segunda fase de esa investigación, enfocada en la capacidad excedente de producción, cuyos resultados serán publicados durante la primera semana de agosto y podrían influir en el panorama comercial internacional.
Ante ello, informó que ambos gobiernos acordaron celebrar una nueva ronda de negociaciones en Washington durante la primera semana de septiembre, una vez que México tenga claridad sobre las medidas que Estados Unidos aplicará al resto de las naciones evaluadas.
El objetivo, explicó, será cerrar acuerdos que permitan garantizar que México conserve una posición preferencial frente a cualquier otro competidor en el mercado estadounidense.
“Lo que queremos lograr es que la posición de México siempre sea preferencial respecto a cualquier otro país”, subrayó.
El funcionario reconoció que el escenario comercial exige mantener vigilancia permanente debido a la volatilidad de las decisiones de la administración Trump, aunque sostuvo que, por ahora, los resultados obtenidos permiten afirmar que la estrategia mexicana avanza favorablemente y mantiene protegido el acceso preferencial al principal mercado de exportación del país.











