El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que México enfrenta el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) desde una posición favorable frente a sus principales competidores internacionales, por lo que el objetivo del gobierno federal será preservar esa ventaja durante las negociaciones que comenzarán formalmente el próximo 1 de julio.
Al responder a preguntas sobre el futuro del acuerdo comercial, el funcionario destacó que la percepción en los mercados internacionales es positiva para México, debido a que actualmente cuenta con mejores condiciones para participar en el mercado estadounidense que otras economías relevantes.
Explicó que, en comparación con países como Vietnam, la Unión Europea e incluso varias naciones de Sudamérica, México mantiene costos más competitivos para exportar hacia Estados Unidos, situación que atribuyó al trabajo diplomático y comercial realizado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, así como a las conversaciones sostenidas con el presidente estadounidense, Donald Trump.
“El objetivo es mantener esa posición durante este proceso de revisión del tratado”, afirmó Ebrard, quien adelantó que las negociaciones ya entraron en una fase de conversaciones formales y que la delegación mexicana viajará próximamente a Washington para presentar la postura y los planteamientos del país en la segunda ronda de diálogo.
El titular de Economía explicó que las autoridades estadounidenses ya expusieron sus primeras reacciones y ahora corresponde a México presentar oficialmente sus argumentos, en una estrategia que busca avanzar en los trabajos preparatorios antes del arranque formal de la revisión.
Ebrard subrayó que existe una interpretación equivocada sobre el calendario del proceso, pues aclaró que el 1 de julio no representa la fecha de conclusión de la revisión del T-MEC, sino únicamente el inicio del procedimiento establecido para evaluar y actualizar el acuerdo comercial.
Indicó que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum y de común acuerdo con Estados Unidos, ambos gobiernos decidieron adelantar conversaciones técnicas y políticas para llegar mejor preparados al comienzo oficial de la revisión y evitar retrasos.
El secretario señaló que será después de la reunión en Washington cuando el gobierno mexicano informe con mayor detalle sobre los avances y el rumbo de las negociaciones, una vez que la presidenta autorice dar a conocer los resultados.
Con ello, el gobierno federal busca consolidar la posición estratégica que México ha alcanzado dentro de América del Norte y asegurar que el proceso de revisión del T-MEC fortalezca la competitividad del país sin perder las ventajas comerciales que hoy lo colocan por encima de otros socios y competidores internacionales.











