México, 9 de julio.- A 69 días de haber solicitado licencia como gobernador constitucional de Sinaloa, Rubén Rocha Moya afirmó que permanece en su domicilio en Culiacán, negó contar con protección de fuerzas federales y sostuvo que las acusaciones en su contra carecen de sustento legal y forman parte de una ofensiva política y mediática.
A través de un posicionamiento público, el mandatario con licencia recordó que dejó el cargo de manera voluntaria para enfrentar cualquier investigación sin la protección del fuero constitucional, al asegurar que confía en las instituciones y en el marco legal del país.
“Lo hice desde mi convicción de mexicano que confía en las instituciones y en las leyes de nuestro país, con la finalidad de que, sin la protección del fuero constitucional inherente a mi cargo, se me investigue con toda amplitud y sin cortapisa alguna por las autoridades competentes”, expresó.
Rocha Moya informó que durante este periodo compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR), donde respondió, dijo, de manera puntual y veraz a los cuestionamientos formulados por el Ministerio Público Federal.
Asimismo, aseguró que desde el 1 de mayo no ha abandonado su domicilio en la ciudad de Culiacán, en respuesta a versiones que señalaban que era resguardado por el gobierno federal.
“No me protegen ni resguardan elementos de corporación federal alguna. Es absolutamente falso lo que escribe el periodista Carlos Loret de Mola”, afirmó.
El pronunciamiento ocurre luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum rechazara que el Gobierno de México esté ocultando o brindando protección al gobernador con licencia y asegurara que Rocha Moya permanece en su casa mientras las investigaciones continúan en el ámbito de la FGR.
En su mensaje, el exgobernador también denunció que ha sido blanco de una “atroz embestida mediática” basada, afirmó, en calumnias e imputaciones sin respaldo jurídico o probatorio.
Además, rechazó los señalamientos que, según indicó, provienen de una oficina del gobierno de Estados Unidos, al sostener que las acusaciones son falsas y carecen de fundamento.
Finalmente, Rocha Moya atribuyó la difusión de esos señalamientos a una estrategia impulsada por la “ultraderecha”, la cual, aseguró, busca debilitar la soberanía nacional y desacreditar al movimiento de la Cuarta Transformación.
“Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente”, concluyó.











