México, 9 de junio.- Con el objetivo de disminuir la presión sobre la movilidad urbana y garantizar la seguridad vial durante la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum emitió un decreto mediante el cual ordena que el próximo 11 de junio de 2026 las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal con sede en la Ciudad de México implementen esquemas de teletrabajo o modalidades laborales flexibles, además de suspender las clases en escuelas públicas y privadas de todos los niveles educativos dependientes de la Secretaría de Educación Pública.
El decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación, establece que la medida responde a la condición de México como una de las sedes del Mundial de Futbol 2026, evento que atraerá a miles de visitantes nacionales e internacionales, delegaciones, organismos deportivos y medios de comunicación, lo que incrementará significativamente la demanda sobre los sistemas de transporte, movilidad y servicios públicos de la capital del país.
En ese contexto, el Ejecutivo federal consideró necesario adoptar medidas administrativas extraordinarias que permitan mantener la continuidad de las funciones gubernamentales y, al mismo tiempo, reducir el número de desplazamientos de trabajadores y estudiantes en la Ciudad de México.
El decreto instruye a todas las dependencias y entidades federales a privilegiar el uso de tecnologías de la información y comunicación para garantizar el desempeño de las funciones sustantivas y administrativas, asegurando que la atención a la ciudadanía y la prestación de servicios públicos no se vea interrumpida.
Sin embargo, la disposición contempla diversas excepciones. El teletrabajo no aplicará para el personal que desempeñe funciones relacionadas con servicios de salud, atención médica, protección civil, emergencias sanitarias o atención de desastres.
Tampoco será aplicable para las áreas encargadas de seguridad nacional, seguridad pública, protección ciudadana, control migratorio y aduanero, ni para quienes laboran en servicios estratégicos como transporte terrestre, ferroviario, marítimo y aéreo, movilidad y gestión vial, telecomunicaciones, suministro de energía eléctrica, hidrocarburos, combustibles, agua potable y saneamiento.
De igual manera, deberán continuar laborando de forma presencial los servidores públicos directamente involucrados en la organización, coordinación, seguridad, movilidad, protección civil, inspección y supervisión de las actividades relacionadas con la Copa Mundial de la FIFA 2026, así como aquellos responsables de programas sociales y servicios prioritarios cuya atención no pueda brindarse de manera remota.
Además de las medidas dirigidas al gobierno federal, el Ejecutivo emitió un exhorto al sector privado y social para que adopte el mismo 11 de junio esquemas de trabajo a distancia o modalidades flexibles en todas aquellas actividades administrativas consideradas no esenciales, con el propósito de contribuir a la reducción de la movilidad vehicular y peatonal durante la jornada inaugural del torneo.
Uno de los aspectos de mayor impacto social del decreto es la suspensión de clases en la Ciudad de México.
La medida abarca las escuelas de educación preescolar, primaria, secundaria, normal y de formación de maestros de educación básica, así como los planteles de educación media superior y superior dependientes de la SEP, tanto públicos como privados.
El gobierno fundamentó la decisión en la Ley General de Educación, que permite suspender actividades escolares en casos extraordinarios, siempre que no se incumplan los planes y programas de estudio ni el calendario escolar oficial.
En los considerandos del decreto también se recuerda que el derecho a la movilidad en condiciones de seguridad, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad e inclusión está reconocido en la Constitución, por lo que la reducción de desplazamientos durante un evento masivo constituye una medida preventiva para proteger la integridad de las personas.
Asimismo, el documento señala que las acciones adoptadas no implicarán un incremento presupuestal para las dependencias involucradas, ya que cualquier gasto derivado de la implementación del teletrabajo deberá cubrirse con los recursos previamente autorizados, sin generar ampliaciones presupuestarias.











