“Socio de confianza”: Director de la DEA reconoce a García Harfuch

Buenos Aires, Argentina, 18 de agosto.- El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, reconoció el trabajo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, y calificó al funcionario mexicano como “un socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos”, en un mensaje que pone de relieve el fortalecimiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad e inteligencia.

Durante la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada en Buenos Aires, Argentina, Cole destacó la trayectoria de casi dos décadas de García Harfuch en instituciones de seguridad mexicanas, desde la Policía Federal y la Agencia de Investigación Criminal hasta su responsabilidad al frente de la seguridad en la Ciudad de México y, actualmente, de la SSPC.

El reconocimiento del funcionario estadounidense ocurrió en un contexto de mayor intercambio de información entre México y Estados Unidos para combatir a organizaciones criminales transnacionales. 

García Harfuch sostuvo que, desde la llegada de Cole a la DEA, la información entre ambas instituciones comenzó a fluir con mayor rapidez, incluso mediante contactos informales que permiten reducir tiempos burocráticos y acelerar operaciones.

“Eso es lo que se traduce en confianza”, afirmó el secretario, quien subrayó que el objetivo de México es pasar de reuniones de protocolo a una cooperación orientada a resultados, con intercambio oportuno de inteligencia y respeto a la soberanía de cada país.

El titular de la SSPC presentó ante representantes de distintos países los resultados de la Estrategia Nacional de Seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y sostuvo que México busca fortalecer una respuesta conjunta frente a organizaciones que producen drogas en un país, adquieren precursores en otro, utilizan rutas internacionales, lavan dinero en distintos sistemas financieros y generan violencia en múltiples territorios.

García Harfuch explicó que la estrategia mexicana descansa en cuatro ejes: atención a las causas de la violencia; consolidación de la Guardia Nacional; fortalecimiento de la inteligencia e investigación; y coordinación con las 32 entidades federativas.

Uno de los principales argumentos presentados fue la reducción de los homicidios dolosos. 

De acuerdo con las cifras expuestas por el funcionario, el promedio diario pasó de 86 homicidios en septiembre de 2024 a 42 en julio de 2026, una disminución de 51 por ciento. También reportó una reducción de 33 por ciento en los delitos de alto impacto.

Sin embargo, aclaró que estos resultados no significan que el problema esté resuelto, pues siete entidades concentran más de la mitad de los homicidios del país y continúan representando zonas prioritarias para las fuerzas de seguridad.

El funcionario destacó además el cambio de enfoque en la lucha contra los grupos criminales: ya no se trata únicamente de detener a sus principales líderes, sino de desarticular sus estructuras completas, incluyendo operadores, redes logísticas, fuentes de financiamiento, infraestructura de producción y cadenas de suministro.

En este sentido, informó que durante la actual administración se han desmantelado y destruido más de 2 mil 700 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la producción de metanfetaminas y otras drogas sintéticas. También se han asegurado 3.8 millones de litros y más de 932 mil kilogramos de precursores químicos.

La inteligencia financiera se ha convertido en otro componente central. La Unidad de Inteligencia Financiera ha incorporado a más de 2 mil 300 sujetos a la lista de personas bloqueadas, inmovilizado más de 8 mil 600 millones de pesos y bloqueado más de 24 mil 600 cuentas. 

García Harfuch resaltó la coordinación con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y FinCEN de Estados Unidos para identificar redes financieras vinculadas con organizaciones criminales.

El secretario también reportó más de 63 mil 500 detenidos por delitos de alto impacto, 32 mil 800 armas de fuego aseguradas y 518 toneladas de droga incautadas durante la administración, entre ellas más de dos toneladas y cinco millones de pastillas de fentanilo.

Uno de los puntos centrales de su exposición fue la cooperación con Estados Unidos. García Harfuch informó que México ha trasladado a ese país a 92 objetivos de alto impacto requeridos por su sistema de justicia y mantiene 155 órdenes de detención con fines de extradición relacionadas con investigaciones de agencias estadounidenses.

También destacó que, mediante operaciones de cooperación internacional, autoridades mexicanas han localizado y detenido en territorio nacional a personas buscadas por otros países, lo que, dijo, demuestra que las organizaciones criminales ya no pueden combatirse únicamente desde una perspectiva nacional.

García Harfuch insistió en que la nueva etapa de colaboración debe basarse en responsabilidad compartida, reciprocidad, confianza mutua, intercambio rápido de información y respeto a la soberanía.

“Necesitamos que la información viaje más rápido que las drogas y que el dinero ilícito”, planteó.

El mensaje central del funcionario mexicano fue que la cooperación con Estados Unidos no debe limitarse al combate al narcotráfico, sino extenderse a las armas, precursores químicos, rutas marítimas, lavado de dinero, inteligencia y desarticulación de las estructuras criminales.

“Ninguna organización criminal puede ser más fuerte que los Estados cuando actúan juntos”, sostuvo García Harfuch, al cerrar su intervención y refrendar la disposición de México para profundizar la coordinación internacional contra el crimen organizado.