México, 3 de septiembre.-La presidenta Claudia Sheinbaum dejó en manos del senador Enrique Inzunza Cázarez la decisión de solicitar o no licencia a su cargo, luego de que el legislador abandonara la bancada de Morena y se declarara senador sin partido, en medio de cuestionamientos sobre su permanencia en el Senado.
Cuestionada sobre si considera conveniente que Inzunza se separe temporalmente del cargo ante la situación que enfrenta, Sheinbaum evitó pronunciarse nuevamente de manera directa y recordó que su postura sobre el caso ya ha sido expresada en varias ocasiones.
“Ya la hice, ya creo que he contestado como tres veces esa pregunta, ya hablamos mucho de ello”, respondió la mandataria durante su conferencia.
Sheinbaum insistió en que corresponde al propio legislador asumir las consecuencias de sus decisiones y determinar si continúa en funciones o solicita licencia.
“Cada quien es responsable de sus actos y de lo que decide”, afirmó.
La presidenta aprovechó el cuestionamiento para rechazar las interpretaciones de que desde el Ejecutivo federal se controlan las decisiones de otros poderes o de los distintos niveles de gobierno.
Sostuvo que, aunque encabeza la conducción de la política pública nacional y coordina al gabinete, existen ámbitos de autonomía que deben ser respetados.
“Por supuesto que soy presidenta de la República y decido la política pública y coordino al gabinete y definimos el avance, pero cada gobernador es autónomo en su estado, cada senador y cada diputado toman por conciencia la decisión de su voto”, puntualizó.
En este sentido, Sheinbaum subrayó que su gobierno respeta la autonomía de las instituciones y que no corresponde a la Presidencia imponer decisiones a legisladores, gobernadores o integrantes de otros poderes.
La mandataria también cuestionó las distintas narrativas que, a su juicio, se han construido alrededor de su administración.
Recordó que inicialmente se le señalaba como una presidenta “autoritaria”, bajo la interpretación de que concentraba las decisiones del país y determinaba incluso las acciones del Poder Judicial, el Congreso y los gobiernos estatales.
“Primero, que yo era una autoritaria, que yo decidía todo, que la presidenta decide lo que pasa en cualquier rincón de nuestro país”, señaló.
Ahora, dijo, las interpretaciones han cambiado y algunos sectores sostienen lo contrario: que la presidenta no gobierna y que las decisiones se toman desde otros espacios políticos.
Incluso ironizó sobre versiones recientes que aseguraban que se encontraba “nerviosa” antes de presentar su informe de gobierno.
Con ello, Sheinbaum marcó distancia de cualquier intento por atribuirle una decisión sobre el futuro político de Inzunza y reiteró que el senador conoce perfectamente cuál es su opinión sobre el tema.
“Un senador ya conoce mi opinión, ya conoce la opinión que he vertido aquí durante varias veces, pero la decisión finalmente es de la persona”, sostuvo.











