México, 23 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la construcción del tren México-Pachuca registra un avance de 45 por ciento y adelantó que el Gobierno de México prevé que en 2027 pueda darse el banderazo de inicio de operaciones de al menos una parte del proyecto, particularmente el tramo AIFA-Pachuca.
Al presentar los avances de la estrategia ferroviaria de su administración, la mandataria señaló que el objetivo es construir alrededor de 2 mil 400 kilómetros de vías durante el sexenio, con una inversión cercana a 750 mil millones de pesos.
Sheinbaum destacó que el tren México-Pachuca forma parte de una red destinada a recuperar y ampliar el transporte ferroviario de pasajeros, con proyectos que permitirán conectar distintas regiones y ciudades del país.
“México-Pachuca lleva 45 por ciento de avance”, señaló la presidenta, al precisar que también se trabaja en otros corredores ferroviarios.
El México-Querétaro presenta un avance de 31 por ciento; Querétaro-Irapuato, 22 por ciento, y Saltillo-Nuevo Laredo, 10 por ciento. En tanto, la red de carga registra un avance de 67 por ciento.
La presidenta explicó que, además de la construcción de infraestructura, el funcionamiento de los nuevos trenes requerirá la adquisición de los convoyes y la instalación de sistemas de señalización que permitan una operación automatizada.
“Esto lleva además la compra de trenes, nos falta todavía una licitación de trenes y también todo lo que es la señalización de una vía para que operen de manera automática”, indicó.
Sheinbaum dijo que espera que durante 2027 pueda concretarse el inicio de operaciones de alguno de los primeros tramos, entre ellos AIFA-Pachuca y Ciudad de México-Querétaro.
La expansión ferroviaria contempla además mil 600 kilómetros de nuevos trenes en el norte del país, con los corredores Ciudad de México-Nuevo Laredo y Ciudad de México-Guadalajara, así como 250 kilómetros de vías para carga y 550 kilómetros adicionales del Corredor Interoceánico, además de trabajos para reducir curvas en algunos puntos de esa ruta.
De acuerdo con la presidenta, la apuesta por los trenes tiene tres beneficios principales: mejorar la conectividad entre regiones y ciudades, reducir emisiones contaminantes frente al uso de automóviles y autobuses, y generar empleos durante la construcción.
Actualmente, señaló, los proyectos ferroviarios generan cerca de 60 mil empleos directos. Si se considera un empleo indirecto por cada puesto directo, la cifra ascendería a alrededor de 120 mil fuentes de trabajo vinculadas con estas obras.
Sheinbaum también reconoció la participación de las comunidades ubicadas en las zonas donde se construyen las vías y afirmó que existe entusiasmo por los proyectos.
Explicó que, cuando es necesario reubicar viviendas o adquirir terrenos, los procesos se realizan conforme a la ley y con base en los avalúos y criterios establecidos por las instituciones del Gobierno de México.
La presidenta sostuvo que la nueva infraestructura ferroviaria no debe verse únicamente como un sistema de transporte entre grandes ciudades, sino como una herramienta para impulsar el desarrollo económico de las poblaciones que quedan conectadas por las nuevas rutas.











