México, 19 de mayo.- El gobierno de México elevó este martes la presión diplomática sobre Israel tras confirmar que al menos tres embarcaciones de la Flotilla Global Sumud ya fueron interceptadas y que activistas mexicanos están siendo trasladados a territorio israelí, mientras otras naves continúan bajo vigilancia o en proceso de intercepción en aguas internacionales.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, reveló que la administración mexicana desplegó una estrategia de coordinación regional con embajadas y consulados ante el avance de las acciones israelíes contra la flotilla humanitaria, cuyo objetivo es llegar a Gaza.
El principal ángulo del anuncio fue que México sostiene públicamente que las embarcaciones navegaban en mar internacional y, por tanto, tenían derecho a la libre navegación, una postura que coloca al gobierno mexicano en un terreno diplomático delicado frente a Israel.
Velasco informó que la Cancillería mantiene contacto permanente no sólo con la embajada mexicana en Israel, sino también con representaciones diplomáticas en Grecia, Turquía y otros países del corredor marítimo por donde transita la flotilla.
“Lo que hemos planteado a Israel y a los países de la región es que en todo momento haya respeto a los derechos humanos de estas personas, que haya un trato digno, que se les libere cuanto antes”, afirmó.
El funcionario detalló que entre las personas mexicanas ya interceptadas se encuentran Sol González Seguía, Violeta Núñez Rodríguez y Paulina del Castillo Poblano.
Además, indicó que otra embarcación en la que viajan otros activistas, entre ellos, el mexicano Al Matuasem Flores, estaba siendo interceptada al momento de la conferencia.
Según explicó, actualmente existen tres embarcaciones detenidas, dos aún permanecen en puertos y otras dos continúan en ruta hacia la zona del conflicto.
La Secretaría de Relaciones Exteriores también confirmó que los activistas interceptados están siendo trasladados a Israel y posteriormente serán llevados a un centro ubicado en Quichot, desde donde México buscará gestionar su liberación inmediata y su retorno al país.
Velasco subrayó que el gobierno mexicano activó mecanismos de reacción consular para rastrear el traslado de los integrantes de la flotilla y coordinarse con otras naciones cuyos ciudadanos también participan en la misión humanitaria.
“No sólo mexicanos y mexicanas; hay personas de Irlanda, por ejemplo, que hay un caso ahí relevante”, explicó.











