México, 19 de mayo.- La presidenta Claudia Sheinbaum elevó el tono frente a Estados Unidos al revelar que el gobierno estadounidense no ha entregado a un solo presunto delincuente reclamado por México en los últimos ocho años, pese a existir 269 solicitudes formales de extradición promovidas por autoridades mexicanas.
Durante la conferencia matutina, la mandataria utilizó las cifras para responder a las críticas surgidas por las solicitudes de información adicional que México ha realizado en procesos de extradición impulsados por Washington, y sostuvo que la relación bilateral debe entenderse bajo un principio de reciprocidad.
“Del 1º de enero de 2018 al 13 de mayo de 2026, 269 requerimientos de extradición… ¿cuántos se han entregado a México? Ninguno”, subrayó Sheinbaum.
El dato se convirtió en el eje político del mensaje del gobierno federal: mientras sectores en Estados Unidos y parte de la prensa cuestionan que México solicite mayores pruebas antes de proceder en algunos casos, Washington mantiene congeladas o rechazadas todas las peticiones mexicanas de entrega de acusados.
La presidenta aseguró que entre las personas reclamadas por México existen perfiles relacionados con delitos graves como delincuencia organizada, corrupción, facturación ilegal y el caso de desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
“Hay casos gravísimos para México, factureros, exgobernadores acusados de delincuencia organizada. Ayotzinapa… no hay entrega de ninguno de estos presuntos delincuentes”, reclamó.
El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, defendió jurídicamente la postura mexicana y afirmó que Estados Unidos utiliza exactamente el mismo criterio cuando México solicita extradiciones.
Explicó que el Tratado de Extradición entre ambos países permite requerir información adicional en cualquier fase del procedimiento y señaló que Washington lo hace de manera sistemática, particularmente en casos complejos relacionados con corrupción, desaparición forzada o delincuencia organizada.
Velasco reveló que de las 50 solicitudes mexicanas de detención provisional actualmente activas en Estados Unidos, en 47 las autoridades estadounidenses pidieron pruebas complementarias antes de avanzar.
“Es una práctica común entre los dos países”, sostuvo.
Además, precisó que 36 solicitudes mexicanas ya fueron negadas formalmente y las 233 restantes continúan pendientes, sin que hasta ahora exista una sola entrega efectiva a territorio mexicano.
El gobierno federal exhibió varios expedientes que permanecen sin resolución en Estados Unidos, entre ellos acusados vinculados con esquemas de facturación ilegal, corrupción, delincuencia organizada y el caso Ayotzinapa.
Entre los ejemplos mencionados destacan:
- Francisco Javier N., acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
- Víctor Manuel N., relacionado con redes de factureras.
- Rafael N. y Elías N., ligados al caso Infonavit.
- José Ulises N. y Pablo N., vinculados con investigaciones sobre Ayotzinapa.
- William N., acusado de trata de personas.
Según explicó Velasco, en varios de esos casos Estados Unidos negó detenciones provisionales bajo argumentos como que los delitos no eran violentos o que los acusados no representaban un riesgo inmediato para la sociedad.
“La relación es recíproca”, insistió Sheinbaum.











