México, 14 de agosto.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las versiones sobre la supuesta existencia de una “lista de Sheinbaum” contra medios de comunicación y periodistas, y calificó como absurda la idea de que su gobierno esté construyendo mecanismos para silenciar a quienes ejercen la libertad de expresión.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que en México existe una libertad de expresión “total y absoluta” y cuestionó a quienes aseguran que su administración utiliza presiones contra periodistas o medios.
Afirmó que quienes vivieron los gobiernos anteriores saben que entonces sí existían prácticas de presión política sobre los medios.
“Hay libertad de expresión en México. Y los que andan diciendo que la lista de Sheinbaum lo saben”, señaló Sheinbaum, al recordar los sexenios de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, Vicente Fox, Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari.
La presidenta aseguró que durante esos gobiernos se conocieron prácticas como llamadas telefónicas a periodistas, entrega de dinero o presiones para evitar que determinados temas fueran publicados.
En contraste, afirmó que durante su administración “ya no hay eso” y que a ningún comunicador se le indica qué puede o no puede decir.
El pronunciamiento se produjo luego de que, según la propia mandataria, comenzaran a circular versiones sobre una presunta “lista” atribuida a su gobierno, una narrativa que consideró parte de una campaña para presentarla como una presidenta autoritaria.
Sheinbaum también cuestionó que una declaración difundida por la periodista Carmen Aristegui pudiera convertirse en el origen de una cadena de versiones similares.
Consideró que se trata de una afirmación “absurda” y advirtió que, una vez difundida, podría ser retomada por otros comunicadores y medios hasta convertirla en una versión aparentemente confirmada.
“Por fortuna, fíjense lo que piensa la gente”, dijo la presidenta al referirse a la percepción ciudadana frente a las acusaciones de autoritarismo.
En este contexto, Sheinbaum negó que los lineamientos relacionados con los derechos de las audiencias tengan como objetivo sancionar a los medios por el contenido de sus informaciones.
Explicó que la obligación establecida por la ley consiste, entre otros aspectos, en que los medios cuenten con un defensor de las audiencias y un código de ética.
La mandataria sostuvo que cada medio puede establecer sus propios criterios editoriales y que el gobierno no pretende imponer qué información debe publicar.
“Nadie te va a sancionar porque digas mentiras todos los días”, afirmó, al explicar que el propósito es que las audiencias conozcan las reglas bajo las cuales opera cada medio.
Sheinbaum respaldó además la necesidad de que los programas de radio y televisión distingan claramente entre una noticia, una opinión del comunicador y un contenido pagado.
Citó una encuesta según la cual 78 por ciento de los participantes considera muy importante o algo importante que exista esa diferenciación.
La disputa por la presunta “lista de Sheinbaum” se inserta así en una discusión más amplia sobre libertad de expresión, regulación de medios y derechos de las audiencias.
La presidenta insistió en que su gobierno no silencia a periodistas y que la conferencia matutina continuará como un espacio para informar, debatir y responder públicamente a las versiones que considere falsas o incompletas.
“La mañanera se va a mantener, porque es indispensable informar a la gente y debatir de la vida pública de México”, afirmó.











